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Exito total tiene Un Jonrón Para Cuba

Antes de brillar en las Grandes Ligas, Osvaldo Fernández era la estrella indiscutible del equipo Holguín en la Serie Nacional cubana, de ahí que la destrucción dejada por Ike a su paso por la provincia oriental le llegara bien de cerca o como él mismo dice: "al corazón''.

El derecho no lo pensó dos veces cuando le propusieron ser parte de la iniciativa ‘‘Un Jonrón para Cuba'', que reunió a varios de los mejores peloteros de la isla que viven en el exilio.

"Con este juego gana Holguín, ganan todos los cubanos'', expresó ayer Fernández, que bateó como un slugger. "Lo primero es enviarles una señal de amor y esperanza a toda esa gente buena que sufre. Mi corazón está con ellos''.

Agrupados en dos equipos, las estrellas de las Grandes Ligas contra la Prensa -el resultado ya se puede advertir, ¿no?- el choque sirvió para reunir a excelentes amigos y recaudar más de $30,000 y dos contenedores repletos de ropa y comida que serán enviados a los damnificados de los huracanes Ike y Gustav.

Todo fue entregado íntegramente a Cáritas (Catholic Charities), la cual se encargará de trasladar y distribuir en la isla esta ayuda que se suma a los esfuerzos de tantas organizaciones humanitarias de Miami.

Según fuentes oficiales el paso de Gustav y Ike sobre Cuba dejó pérdidas de unos $5,000 millones, sobre todo en la agricultura, y alrededor de medio millón de viviendas destruidas.

Las autoridades gubernamentales reconocen preliminarmente que más de 63,000 hogares sufrieron derrumbes totales a lo largo del país. Se estima que de los tres millones de personas evacuadas durante ambos ciclones, la mitad de ellas no podrá regresar de inmediato a sus casas.

Menos los que aún se encuentran con sus respectivos conjuntos en las Mayores, en el parque de Shenandoah se dio cita una especie de quién es quién del béisbol cubano en Miami.

Allí estaban peloteros de generaciones pasadas como Cookie Rojas y Tany Pérez, otros que no conocieron el béisbol antillano como el mánager de los Marlins, Fredi González, y una pléyade de jugadores que dejaron sus huellas en las Series Nacionales de los últimos años desde René Arocha hasta Ariel Prieto.

Y por supuesto, Orlando "El Duque'' Hernández, que se apareció con sus muletas y una bota protectora en el pie izquierdo, y terminó siendo el mejor animador del conjunto de las estrellas.

"Aunque tuviera las dos pies operados, hubiera venido a ver a tantos buenos amigos y a colaborar en una causa tan humanitaria'', expresó El Duque. "Los cubanos deben confiar en Dios y no perder la esperanza en un futuro mejor. La fe todo lo puede. Lo digo por experiencia propia''.

Decenas de fanáticos tuvieron la oportunidad de contemplar a sus ídolos de Cuba y las Grandes Ligas, que no pararon de firmar autógrafos y compartir anécdotas, algunas que ya ni recordaban y que la gente les sacaba de lo más profundo de la memoria.

Con Prieto en el box, el equipo de las estrellas tomó control de las acciones, aunque la prensa aguantó lo mejor que pudo -la lesión más seria se produjo en la inicial y el periodista del Nuevo Herald que cubría allí tuvo que ser sacado en hombros- y el choque fue más cerrado de lo que pudiera pensarse.

"Lo menos importante era el resultado, sino el esfuerzo por enviar ayuda a los cubanos'', expresó Rolando Arrojo, una verdadera luminaria a ambos lados del Estrecho de la Florida. "Nos hemos reunido al amparo de la mejor de las causas y el resultado lo recibirán nuestros hermanos en los próximos días. Este sí que fue un verdadero Jonrón para Cuba''.



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