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Canseco se arrepiente por su libro sobre esteroides

José Canseco
José Canseco

Después de provocar una tormenta de incalculables proporciones en las Grandes Ligas, José Canseco admitió que la publicación de su libre "Juiced'' es el mayor error de su vida y se sintió avergonzado por todos aquellos que nombra en las más de 400 páginas del volumen.

Esta revelación formó parte de un documental de una hora titulado "José Canseco: La última oportunidad'', que fue transmitido el lunes por la cadena A&E y recoge las tribulaciones del ex pelotero cubano en estos años.

"Nunca debí escribir [el libro], es el mayor error que he cometido'', reconoció Canseco. "Mientras más pienso en eso, más me arrepiento de haber mencionado a esos jugadores en el libro''.

A modo de justificación, el habanero insiste que un complot de las autoridades de las Grandes Ligas lo forzaron a abandonar el béisbol y pusieron fin a su carrera, a pesar de que aún, según él, podía mantenerse activo algún tiempo más.

Cantero reitera que esa situación le llevó a un punto de no retorno y de "búsqueda de venganza'', que se unieron a episodios de depresión que le llevaron a escribir el libro en el 2005.

"Nombré a esos jugadores como evidencia para demostrar que decía la verdad'', afirmó el ex jardinero de 44 años que brillara con varios equipos de las Mayores, especialmente los Atléticos de Oakland. "Nunca imaginé que esto fuera a perjudicar y herir a tanta gente''.

En "Juiced'' Canseco narró como inyectó con esteroides a verdaderas megaestrellas del juego como su compatriota Rafael Palmeiro, a los puertorriqueños Juan González e Iván Rodríguez, pero sobre todo, a su compañero de equipo, Mark McGwire.

Más allá de las individualidades, pone de manifiesto el uso y abuso de sustancias para mejorar el rendimiento físico y que ahora, afirma, le hacen temer por su propia salud.

"Hablar de este tema es complejo y muchos prefieren no hacerlo'', manifestó un ex pelotero que jugó en la Costa Oeste y conoció al cubano. "José era un ejemplo para nosotros en aquellos tiempos, un héroe. Ahora, se le desprecia. ¿Qué se consumía esteroides? Es cierto, pero uno nunca espera que sea alguien de dentro quien lo exponga todo. Por otra parte, la personalidad de José abre la puerta a muchas dudas sobre lo que dice y los nombres que ofrece. Yo no creería cien por ciento en él''.

Canseco participó en su último partido en la temporada del 2001, trató de regresar un año después con los Expos de Montreal, pero no pudo integrar el róster al inicio de la temporada 2002 y se retiró.

Antes de que se autoincriminara con el uso de esteroides, sus números eran más que suficientes para valorar su entrada al Templo de la Fama al sumar 462 jonrones, 1,407 impulsadas y 200 bases robadas.

A comienzos de este mes, Canseco fue detenido en un punto fronterizo con México luego de que agentes encontraran en su vehículo gonadotropina, una sustancia que es ilegal si se obtiene sin prescripción médica y que se utiliza para aumentar la producción de testosterona.

Fue acusado en una corte federal de San Diego por tratar de introducir una droga de fertilidad a través de la frontera. Pudiera ser condenado a un año en prisión y multado en $1,000. Su audiencia está fijada para el 4 de noviembre.

"Mi cuerpo olvidó como fabricar testosterona'', expresó Canseco al diario Daily News. ‘‘Los esteroides y su uso destruyeron mi vida por completo. Tal vez eso cambie químicamente algunas cosas dentro de mí. No sé qué va a pasar''.

Tras reconocer en el documental que vive de "cheque en cheque'', Canseco trata de encauzar su carrera como luchador profesional y ha llegado a un acuerdo para pelear en enero con Danny Bonaduce como parte de un cartel de celebridades.

Esta será el segundo combate del cubano -cuyo segundo libro "Vindicated'' no tuvo la repercusión del primero-, que en julio fue noqueado en Atlantic City por el ex jugador de los Eagles de Filadelfia, Vai Sikahema.

En medio de todos estos problemas, Canseco indicó que su arrepentimiento le llevaría hasta pedirle perdón a todos aquellos que una vez fueron sus amigos y ahora sufren los embates de la opinión pública por su culpa.

"No sé si esas personas que hoy viven casi como en un exilio interior podrán perdonarle'', agregó el ex jugador que conoció a Canseco en sus años de gloria. "Algunos cometieron errores, otros no lo creo. No sé si José le hizo un bien al béisbol, sólo el tiempo dirá. Pero sí destruyó a muchos. Para ellos nada será como antes. Esta disculpa llega demasiado tarde''.



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