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Pavano en la mira de los Marlins

CARL PAVANO en el 2003 con los Marlins. Ahora quiere volver al club floridano.
CARL PAVANO en el 2003 con los Marlins. Ahora quiere volver al club floridano. El Nuevo Herald

Los Marlins de Florida no sólo se mueven con rapidez dentro del terreno de juego. También lo hacen tras los bastidores del receso de campaña.

Y después de haber realizado tres transacciones de importancia, Larry Beinfest y la gerencia de los peces continúa en movimiento para seguir dándole forma a los nuevos peces del 2009.

O quizás no tan nuevos.

Carl Pavano, quien lanzó tres campañas con los Marlins incluyendo una de 18 victorias, ha manifestado su deseo de volver a vestir la camiseta floridana, un interés que es recíproco por parte del equipo.

"Ellos han expresado su interés por Carl, y Carl le tiene bastante aprecio a Jeffrey Loria [propietario de la organización]. Aunque obviamente aún es bastante temprano'', dijo a MLB.com, Tom O'Connell, agente del serpentinero de 32 años.

Pavano estuvo relacionado con Loria desde principios de su carrera como pelotero y su primer viaje a la gran carpa fue en 1998 con los Expos de Montreal, de los que el actual dueño de los peces era el propietario.

En el 2002 llegó a los Marlins y se estableció como parte de la rotación del equipo hasta el 2004 cuando ganó 18 partidos y dejó efectividad de 3.00 en 31 aperturas.

Ese mismo año, al declararse agente libre, firmó un contrato de cuatro años por $39.95 millones con los Yankees de Nueva York.

Una serie de lesiones --incluyendo una operación de tipo Tommy John-- arruinaron su estadía con los Yankees, y apenas llegó a compilar nueve victorias en cuatro temporadas, un promedio de casi $4.5 millones por triunfo.

Cuatro de esas conquistas las logró a final de la pasada contienda, lo que a juicio de O'Connell comprobó que Pavano se encuentra totalmente recuperado de sus problemas de salud.

"Está sano y emocionado. Lanzó muy bien al final'', dijo el representante.

Aunque tienen la rotación prácticamente armada con Ricky Nolasco, Josh Johnson, Chris Volstad, Aníbal Sánchez y Andrew Miller, los Marlins han probado a lo largo de su historia reciente su apego por el postulado de que los pitchers nunca sobran y los brazos son siempre bienvenidos.

Y más si el precio no es muy alto, como pudiera ser en el caso de un lanzador con un historial reciente de lesiones y con apenas 26 aperturas desde el 2005.



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