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Cada vez más latinos se interesan en la NASCAR

Corina Guzmán confiesa que sólo hay una cosa en la vida que le impediría ir a sus clases de yoga de los fines de semana.

Y justo para ayer se produjo ese raro fenómeno cuasi astrológico que le eclipsó toda posibilidad de tomar su manta de yoga y asistir a su ritual dominical.

"Yo adoro a Juan Pablo Montoya'', confiesa esta venezolana que buscó infructuosamente tratar de ver a su ídolo, que ayer se paseó a más de 150 millas en el óvalo de Homestead durante la última carrera de la temporada de NASCAR.

Guzmán, de 29 años, no fue la única dama latina que se acercó a Homestead para darle su apoyo al piloto colombiano, quien en el 2007 se pasó a la especialidad reina de la velocidad en Estados Unidos, luego de una pasantía por la Fórmula 1.

Valentina Yoris desplegó una inmensa bandera de Colombia y su rostro también se iluminó apenas escuchó nombre de Montoya.

"A mí me parece que Montoya es el mejor del mundo. Yo, por un lado, quisiera que regresara a la Fórmula 1 porque sé que sería campeón. Pero por otro lado, si sigue en NASCAR me permite el chance de verlo corriendo en persona'', dijo Yoris, una caleña de 34 años y quien vive en Kendall.

Guzmán y Yoris son apenas una pequeña muestra del crecimiento --aún bastante lento-- que está teniendo este deporte, de marcado matiz estadounidense, dentro de la comunidad latina.

Y la gran razón de ello ha sido la inserción de Montoya.

Aunque el colombiano no ha podido destacar en esta especialidad tal como lo hizo en la F1 o en la Champ, su éxito más allá de las pistas ha sido tangible y le ha permitido a NASCAR intentar una aproximación, aunque aún timorata, al mercado hispano.

Desde que fue firmado por el equipo Chip Ganassi, la página de la escudería ha incrementado no sólo el número de visitas de los aficionados, sino su proveniencia. De hecho, se estima que fanáticos de más de 150 países acceden al web site, el único de los equipos que también tiene una versión en español.

NASCAR estima que de sus 70 millones de aficionados, aproximadamente un nueve por ciento son de origen hispano.

Sin embargo, los ejecutivos de la organización esperan en la próxima década aumentar este número al menos a un 15 por ciento.

Mientras Montoya continúe en los óvalos del NASCAR esta meta puede volverse una realidad.

Y eso lo pueden refrendar fanáticas como Guzmán y Yoris.

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