Deportes

Buen viento sopla con los Huracanes

La época de las vacas flojas ha terminado para el equipo de football de la Universidad de Miami, que ahora se encuentra con posibilidades de disputar el Orange Bowl, por primera vez en cinco años.

Tras años de frustraciones, los Huracanes vuelven a sentir los halagos del éxito.

El domingo último el escuadrón de la UM fue ranqueado en el puesto 23 por la Associated Press, tras su victoria 16-14 sobre Virginia el jueves pasado. La última vez que los Huracanes se ubicaron entre los 25 mejores equipos de la nación fue el 10 de septiembre del 2006.

En la actual temporada, Miami se encuentra con una seguidilla de cinco triunfos consecutivos y tiene una marca de 7-3 y 4-2 en la Conferencia de la Costa Atlántica. Es la racha más larga del equipo, desde el 2005 cuando ganó ocho partidos al hilo para llegar al Peach Bowl.

El jueves próximo, los Huracanes se enfrentarán a Georgia Tech (7-3, 4-3) y si ganan se pondrán a tiro de ganar su primer título divisional en la ACC.

"Le dije a mis compañeros: ‘Nunca derroté a Georgia Tech'', comentó el offensive lineman Reggie Youngblood sobre las tres derrotas consecutivas de la UM contra los Yellow Jackets. "Ustedes me deben eso este año''.

Además, una victoria el jueves los acercará al Orange Bowl, por primera vez desde el primero de enero del 2004. Para ello deberán vencer los dos partidos que le faltan: GT en Atlanta y Carolina del Norte, el 29 en Raleigh; y un juego más en diciembre.

Este momento es como volver a las grandes jornadas de un equipo que en el 2001, bajo el mando de Larry Coker, ganó el campeonato. Los jugadores de esa escuadra habían sido reclutados por el anterior coach Butch Davis, y el 2002 perdieron la final.

Tras las malas campañas, despidieron a Coker el 2006 y lo reemplazó su coordinador defensivo Randy Shannon.

En el 2007, los Huracanes terminaron 5-7 y cerraron la campaña con un humillante 48-0 en el último partido en el Orange Bowl, donde habían tenido jornadas de gloria.

Ahora comenzaron inseguros la temporada, con tres derrotas en los primeros cinco partidos, pero se enderezaron rápido con una racha de cinco triunfo al hilo para llegar a este buen momento.

En el 2005, Georgia Tech venció a los Huracanes, que estaban terceros en el ránking nacional, y le quitaron las esperanzas de disputar un Bowl.

  Comentarios