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Un cubano es el primer referí hispano en la historia de la NFL

El cubanoamericano Alberto Riverón será el árbitro principal del partido que disputarán el domingo los Dolphins de Miami y los Patriots de Nueva Inglaterra, en un encuentro que puede ser determinante para ambas escuadras en su lucha por ingresar a los playoffs de la NFL.

Riverón es el primer referí principal latino en la historia de la NFL y cumple su temporada de novato en ese cargo en la liga.

El hecho de dirigir un encuentro tan importante en el Dolphin Stadium, en frente de su propia comunidad, de sus amigos y en la ciudad donde se formó y donde vive con su familia, no altera para nada los nervios de Riverón.

"Para mí será un partido igual, como por ejemplo el que dirigí la semana pasada en San Francisco'', comentó Riverón. "Además, ya dirigí a los Dolphins en la pretemporada contra los Chiefs de Kansas City''.

Cuando escapó de Cuba con su madre Irene Valdez en 1966 --entonces Alberto tenía cinco años de edad--, coincidió con el año del nacimiento de los Dolphins, y durante la época en la que creció en Miami, el hombre que ahora imparte justicia en la cancha respiró desde muy cerca la época de oro de la franquicia miamense.

Su amor por el football americano se lo debe en gran medida a las memorables campañas de 1972 y 1973 de la tropa de Don Shula, que en esos años conquistó el Super Bowl de manera consecutiva.

"Con mi madre nos instalamos a cinco minutos del Orange Bowl'', recordó Riverón. ‘‘Asistí a muchos de sus partidos cuando los Dolphins jugaban en el ahora desaparecido estadio. Vi varios de los encuentros de la campaña invicta. Pero no me pregunte cómo ingresaba al estadio. Eran otros tiempos, no había tanta seguridad''.

De tanto ver a los legendarios Bob Griese, Larry Little y Larry Csonka, héroes de Super Bowl, el entonces joven Riverón empezó a jugar en el barrio, por la Calle Siete de Miami. Su posición era quarterback.

A doña Irene no le gustaba la idea de ver a su hijo practicando lo que llamaba "el juego de los empujones'', pues temía que su hijo terminara lastimado.

Nada de ello ocurrió, y por el contrario el football le sirvió para labrarse un camino en la vida y conseguir el reconocimiento general.

En los años que estudiaba high school trabajaba en los parques públicos, y en una oportunidad lo invitaron a una clínicas para árbitros de football, y a partir de entonces comenzó a pavimentar su futura profesión.

Desde 1977 ofició como juez en las pequeñas ligas, los juniors y high school.

Tres años después, la apuesta fue más alta y empezó a participar en los partidos universitarios. Ahí condujo durante cinco temporadas.

En el 2004, la NFL lo contrató como juez de línea.

Además de viajar al Viejo Continente para trabajar en la NFL Europa, Riverón tuvo la oportunidad de integrar la terna compuesta por siete árbitros para dirigir los dos primeros partidos de temporada regular que se disputaron fuera de Estados Unidos.

El primero fue en el 2005 en Ciudad de México, donde los Cardinals de Arizona enfrentaron a los 49ers de San Francisco ante 103,467 espectadores, récord de asistencia en la liga. El segundo fue en el 2007, en Londres, donde los Dolphins recibieron a los Giants de Nueva York.

"Fueron experiencias inolvidables, especialmente en México'', recordó Riverón. ‘‘Pude conversar con la gente en su propio idioma acerca del football''.

En el 2007, el vicepresidente de árbitros de la NFL, Mike Pereira, lo promovió como juez principal, y ahora es el único hispano que integra una de las 17 ternas compuestas por siete jueces que semana a semana dirigen los partidos.

"Lo primero que le dije a Mike apenas me anunció mi nombramiento, fue que no quiero que me cambien mi nombre y empiecen a llamarme Al'', explicó. "Mi nombre es Alberto, y me siento orgulloso de mi origen latino y cubano. Yo soy arroz y frijoles negros''.

Riverón afirmó que ser árbitro de la NFL es un asunto muy exigente, pese a que sobre el papel no es un trabajo a tiempo completo y cada juez tiene una profesión aparte.

"Desde hace 15 años trabajo en una compañía que fabrica paneles para huracanes'', comentó. "Ahí me brindan muchas facilidades. Saben que de julio a febrero estoy dedicado de lleno a la NFL, pues esa es la época de los preparativos y de la temporada''.

Expresó que los árbitros son permanentemente sometidos a evaluaciones y exámenes, físicos y de conocimientos. Los que obtienen las mejores calificaciones son convocados para los partidos de los playoffs.

Casado y con dos hijos que juegan al football, Riverón se siente muy satisfecho que el arbitraje sea una actividad que también apasiona a su familia.

"Mis hijos siempre me ven por televisión cuando conduzco los partido'', manifestó. ‘‘El domingo asistirán al Patriots vs Dolphin. La NFL es una liga muy competitiva y los partidos son electrizantes. Vale la pena seguirla''.



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