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Boca gana pero no convence en la Copa Libertadores

En Argentina, Boca Juniors obtuvo una pálida y deslucida victoria ante un débil Deportivo Cuenca ecuatoriano por 1-0 en el debut de ambos equipos en el Grupo 2 de la Copa Libertadores.

Rodrigo Palacio, a los 12 minutos, marcó el tanto del triunfo del conjunto boquense, que careció de sorpresa y profundidad para aumentar la ventaja ante un rival desinteresado en jugar más allá de su área y que dependió únicamente de un fallo de los locales para intentar algo en ataque.

Boca tuvo un bajo rendimiento, como en los últimos tiempos en el torneo Clausura argentino, pese a su aparente dominio, que se diluyó cerca de la meta ecuatoriana.

Fue suficiente para Boca Juniors apoderarse del balón, trasladarlo de un lugar a otro y ensayar alguna que otra jugada ofensiva para asegurarse el control absoluto del partido frente a un rival limitado.

Deportivo Cuenca se conformaba con mantener en orden sus posiciones de bloqueo delante de su área y exageró en esa estrategia porque demostró poco o casi ningún interés por la pelota.

En ese contexto, los boquenses podían aspirar a sacar ventajas sin demorarse demasiado, más aún con tres puntas en el campo (Mouche, Palacio y Viatri), pero como Juan Román Riquelme no entraba en juego y ni siquiera mostraba actitud para absorber algún marcaje ecuatoriano, el partido cayó en un pozo.

La ventaja en el marcador la obtuvo el equipo argentino antes del cuarto de hora como consecuencia de un rechace defectuoso de la zaga del Cuenca, que recogió Palacio para rematar alto y a la escuadra superior izquierda del arquero Carlos Morán.

El colombiano Vargas y Battaglia se las arreglaron siempre para recuperar el juego cuando tímidamente el equipo de Guillermo Duró intentó progresar en el campo, pero Riquelme estaba desconectado, perdido, alejado del asunto, y al resto de Boca no se le ocurría nada creativo.

Deportivo Cuenca, cómodo en su papel y afirmado en su decisión de defenderse con ocho jugadores, sólo aspiraba a aprovechar un error de su rival que, para la poca frecuencia con que se adelantaba, tenía que ser grave.

Salió Martín Palermo al campo a los 63 minutos en medio de una ovación de la multitud y Boca Juniors amagó de inmediato con ser un poco más profundo.

El error, grave, se produjo en la defensa boquense a los 70 minutos, cuando se filtró un balón en su área y el brasileño Teixeira estuvo más cerca que nunca de anotar para la formación ecuatoriana. Lo impidió el arquero Roberto Abbondanzieri, llegado del Getafe español, con una tapada providencial.

Boca tuvo el balón en su poder todo el partido, y sin embargo la victoria en su debut en esta edición de la Copa Libertadores no hará historia, pese a la victoria.

Este partido del Grupo 2 de la Copa Libertadores fue disputado en el estadio Alberto J. Armando, La Bombonera, ante unos 37.000 espectadores.

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