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El Heat a sangre y fuego

COMO DE costumbre, Dwyane Wade se convirtió en el estallido ofensivo del Heat. Gracias a 
la producción de su escolta, el conjunto miamense pudo reencontrarse anoche con la 
victoria.
COMO DE costumbre, Dwyane Wade se convirtió en el estallido ofensivo del Heat. Gracias a la producción de su escolta, el conjunto miamense pudo reencontrarse anoche con la victoria. El Nuevo Herald

Ante la vista de su propia sangre, Dwyane Wade se dedicó con todas sus fuerzas a detener el desangramiento de su equipo.

Un golpe brutal en el labio inferior de Wade no sólo le llevó a recibir tratamiento médico sino que despertó el instinto de guerrero del jugador, quien guió anoche al Heat de Miami a un triunfo memorable 120-115 sobre los Knicks de Nueva York.

Al tratar de robar un balón en el noveno minuto del cuarto período, Wade recibió un codazo de Danilo Gallinari que lo dejó tendido sobre el tabloncillo de la Arena American Airlines y que le obligó a usar una pequeña venda en el labio para parar la sangre.

El italiano no sabía lo hacía.

A partir de ese momento, Wade jugó con una intensidad fuera de lo común, como si su única misión fuera martillar la defensa de un equipo que antes del incidente ganaba de manere cómoda el choque.

Una tras otras, las canasta de Flash colaron en la red de Nueva York, que vio evaporada su ventaja de nueve cartones e impotente de contener la furia de un sensacional Wade que parecía poseído por el dios del básquetbol.

Después de todo, nadie puede predecir el comportamiento de un hombre ante la vista de su propia sangre.

"Sabíamos que teníamos que salir con mayor intensidad, porque la primera mitad del juego estuvimos muy por debajo'', expresó Wade, quien necesitó puntos de sutura en el labio. "No importa lo que yo haya hecho a la ofensiva. Nuestra defensa también los detuvo a ellos''.

Cierto, pero sin el acoso total de Wade, este encuentro pudo terminar de forma diferente, porque Nueva York hacía lucir mal a los de casa con sus constantes disparos a distancia.

El coach de los visitantes, Mike D'Antoni, trató de utilizar todos los trucos posibles en su libro de jugadas, pero nada funcionó contra Wade, quien terminó con 45 puntos y 10 asistencias.

Wade, que es líder anotador de la NBA y dispute el premio de Jugador Más Valioso con Kobe Bryant y LeBron james, sumó su séptimo juego con más de 40 puntos en la temporada.

"Vaya, debían golpearle el labio todos los días'', bromeó Jamario Moon, quien apoyó la causa de su equipo con 17 puntos y 12 rebotes. "El es nuestro líder, y es capaz de arrastrarnos a todos hacia el triunfo. Eso fue lo que hizo''.

Para el coach, Erick Spoelstra, el Wade que vimos anoche le recordó más que nunca a aquel que derrotó a los Mavericks de Dallas en la Final del 2006.

"Dwyane estuvo, simplemente, magnífico'', reconoció el dirigente de Wade sobre su estrella, que igualó una marca al anotar 24 unidades en el cuarto período. "¿Quién sabe? A lo mejor este el momento que define nuestra campaña, el momento de la chispa que lo cambia todo y nos lleva hasta el final''.

Por Nueva York, el mejor hombre al ataque fue Nate Robinson con 29 puntos.

Miami tendrá ahora otra prueba de fuego mañana cuando reciban a los Cavaliers de James.

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