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Los tulipanes de hierro quieren conquistar Miami

Rick VandenHurk.
Rick VandenHurk.

Bert Blyleven reconoció que no habla mucho holandés. "Apenas las malas palabras'', señaló el legendario ex serpentinero.

Sin embargo, su mensaje para el equipo holandés de béisbol llega claro y sin confusiones.

Amparado en un pitcheo sobresaliente, el conjunto europeo dio la mayor sorpresa en la corta historia del Clásico Mundial al derrotar dos veces y eliminar a República Dominicana.

De esta forma, Holanda avanzó a la segunda fase en la que iniciará mañana ante Venezuela a la 1 de la tarde en el Dolphin Stadium.

Detrás del éxito holandés, están las enseñanzas de Blyleven, coach de pitcheo del equipo dirigido por Rod Delmonico.

"Creo que cuando eres alguien como David Ortiz o logras juntar un equipo como el dominicano o el puertorriqueño, eres capaz de intimidar a este grupo de muchachos holandeses'', aseveró Blyleven al diario The New York Times. "Pero tal como les dije al equipo, David Ortiz se pone los pantalones de la misma manera que cada uno de ellos''.

Y nadie mejor que Blyleven para enseñarle a alguien que no se puede dejar intimidar en el montículo.

El zurdo ganó 287 en las Grandes Ligas y al momento de retirarse era el tercer mejor ponchador de la historia con 3,701.

Con un grupo de nombres prácticamente desconocidos --lo más sobresalientes son Rick VandenHurk (Marlins) y el veterano Sidney Ponson--, el cuerpo monticular holandés llegó a lanzar, antes del encuentro del martes ante Puerto Rico, 26 de 29 innings en blanco ante las toleterías dominicana y boricua. Además terminó con efectividad de 2.50 la primera ronda.

Ahora Blyleven y sus muchachos esperan que el increíble cuento de la Cenicienta no acabe en Miami y continúe su ruta hasta Los Angeles.

Bajo el postulado de que deben olvidarse de los nombres que enfrentan y concentrarse en ser agresivos y lanzar adentro, los brazos holandeses van ante otro monumental reto.

Venezuela, su primer rival, presenta nombres tan explosivos como Dominicana con Miguel Cabrera, Magglio Ordóñez y Bob Abreu como figuras de cabecera. Puerto Rico también tiene una alineación sobresaliente y Estados Unidos está poblado de estrellas.

Además las tres selecciones, a diferencia de Dominicana que terminó siendo el conejillo de Indias, ya están al tanto de lo que pueden hacer los serpentineros holandeses.

"Por lo que sabemos, todo el mundo tiene que hacer su trabajo en el campo y los holandeses demostraron que fueron mejores que los dominicanos en ambos juegos'', dijo Luis Sojo, mánager de Venezuela al diario El Universal. "Hay que estar concentrados cien por ciento''.

En las delegaciones boricuas y estadounidenses las declaraciones son similares.

Después de todo, Blyleven cumplió su objetivo, y al final, usando malas palabras o como sea, logró que los holandeses, enanos en el orbe beisbolístico, no se dejen intimidar y terminen siendo respetados por los grandes de la pelota.

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