Deportes

Un invitado inesperado acapara toda la atención

MECANICOS DE la escudería Brawn GP revisan un coche en 
el garaje del equipo, ayer en el circuito de Melbourne.
MECANICOS DE la escudería Brawn GP revisan un coche en el garaje del equipo, ayer en el circuito de Melbourne. EFE

En menos de un mes, Jenson Button pasó de estar al borde del desempleo a ser el favorito en el Gran Premio de Australia cuando el domingo arranque el mundial de Fórmula Uno.

Y el piloto de Brawn está encantado con el súbito cambio de fortuna.

Button es el piloto a batir, luego que su nueva escudería dictase un dominio abrumador en los entrenamientos de pretemporada. Todo ocurrió una vez que Ross Brawn completó la adquisición del ex equipo Honda, que se retiró de la F-1 por los altos costos.

La retirada del equipo japonés parecía dejar sin trabajo a Button y al brasileño Rubens Barrichello. Recién el 5 de marzo fue que recibieron la confirmación de que iban a competir con Honda.

"No me siento presionado, es una bonita sensación'', comentó Button cuando le preguntaron sobre su súbito favoritismo. "Venimos sin pretensiones. Las pruebas es otro mundo''.

Aparte de la duda sobre si los tiempos de los entrenamientos se podrán repetir en las carrera, Brawn afronta la polémica sobre si la carrocería de sus monoplazas cumple con el nuevo reglamento.

Los comisarios del GP de Australia rechazaron ayer una protesta de Ferrari, Renault y Red Bull contra el difusor trasero que utilizan los bólidos de Williams, Toyota y Brawn.

El diseño de su tren trasero para que actúe como parte del difusor, aumentó su tamaño. El difusor es parte del separador que controla la forma en que el aire sale por detrás.

  Comentarios