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Ahora le toca a Aníbal Sánchez mantener el invicto ante Nueva York

Aníbal Sánchez.
Aníbal Sánchez.

Tres cumplieron y ahora falta uno por hacerlo. Su tarea, sin embargo, será más complicada.

Aníbal Sánchez saldrá al montículo esta noche para enfrentar a los Mets de Nueva York en el primer partido de la serie que se llevará a cabo en el Dolphin Stadium.

El derecho venezolano buscará extender la racha que iniciaron sus colegas -Ricky Nolasco, Josh Johnson y Chris Volstad-, que se apuntaron sendos triunfos ante los Nacionales de Washington en la aurora de la contienda.

A diferencia de los capitalinos, los Mets sí es un equipo con grandes aspiraciones, con una alineación con nombres de impacto como Carlos Delgado, David Wright, José Reyes y Carlos Beltrán y con una rotación encabezada por el dos veces ganador del Cy Young, Johan Santana, quien abrirá el domingo.

Sánchez no tiene los pergaminos de su compatriota, pero ha exhibido destellos de talento que le han permitido hacer cosas que ni el mismo Santana ha hecho, como por ejemplo, el haber lanzado un juego sin hits ni carreras.

Su forma de lanzar, la mecánica fluida y el favorecer la inteligencia y la maña de sus envíos --más que una recta poderosa-- le han ganado comparaciones con figuras grandes del box.

Mark Wiley, coach de pitcheo de los peces, aseguró que Sánchez le recordaba a Greg Maddux.

Quizás la caprichosa memoria hace que cualquiera se enfoque en el Sánchez del 2008, un lanzador inconsistente y descontrolado, características de alguien que está en pleno proceso de recuperación luego de una operación en el hombro.

Pero el nativo de Maracay, que llegó a ser considerado uno de los mejores prospectos de Boston, se asemeja más al del 2006, cuando además de lanzar aquella joya ante Arizona, acumuló 10 victorias en 18 salidas y, lo más importante, una efectividad de 2.83.

"Quiero volver a ser ese pitcher del 2006'', admitió Sánchez. "He trabajado muy duro para lograr ese objetivo en mi carrera''.

En el spring training pareció que el venezolano está más cerca del reflejo que de la sombra del 2006.

En 32.2 episodios, Sánchez dejó porcentaje de rayitas limpias permitidas de 3.86, un buen número, aunque mucho mejor fue la impresión que dejó, indicios de estar completamente sano.

De por vida, los toleteros de los Mets le han bateado bien al serpentinero de los peces y no por gusto acumulan porcentaje de embasamiento de .394.

Pero si aparece el Sánchez recuperado, el del 2006 en el montículo del Dolphin Stadium, Nueva York y cualquier otro equipo del planeta pudiera tener una tarea difícil para derrotarlo.

Y si es así, después de todo, quizás los titulares de mañana no se los lleve la velocidad de Emilio Bonifacio, sino los envíos quebrados de Sánchez.

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