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Dudas sobre el cerrador de los peces

Pésima la jugada del mánager de los Marlins Fredi González cuando en el primer juego de la serie frente a los Filis de Filadelfia ganando 3-0 en el noveno episodio, trajo a su cerrador Lindstron para preservar la ventaja y permitió sin inmutarse en el banco que los Filis anotaran siete carreras ante el mismo lanzador.

Dice González que tiene mucha confianza en su cerrador Matt Lindstrom. Muy bueno, tener confianza en sus jugadores es un factor de enorme importancia.

Lo que no es correcto es traer a un cerrador para preservar la ventaja y dejar que regale el juego tirando bolas y permitiendo imparables.

Con sus declaraciones, González trata de justificar su errática decisión. Como ejemplo indicó una mala actuación de Mariano Rivera con los Yankees.

Pero Mariano es un cerrador que ha probado su calidad a lo largo de su carrera y está ubicado entre los tres mejores cerradores de todos los tiempos. Un pitcher de este nivel es confiable para dejarlo en la lomita, aunque falle algún juego como lo hace cualquier otro.

La función de un cerrador en cualquier pelota del mundo es preservar la ventaja y no regalar pasaportes. Y aunque es cierto que un pitcher no puede trabajar todos los días de forma excelente, tampoco deja de ser cierto que cuando ese lanzador viene en mala forma no hay razón para mantenerlo en la lomita hasta permitir que el equipo contrario gane el juego.

Si observamos la actuación de Lindstron vemos que a lo largo de su carrera permite más imparables (133) que entradas lanzadas (131), con una efectividad de 3.50 y con 52 pasaportes.

En la campaña actual trabaja para un elevado 10.80 de efectividad, ha regalado cinco pasaportes, le han pegado dos jonrones y 10 imparables con ocho carreras limpias en seis entradas y dos tercios.

Lindstron puede mejorar al ser aún un pitcher joven y con un brazo fuerte. Pero eso no es que se discute.

La polémica se basa en dos factores: Si Lindstron no mejora su control no puede ser un pitcher cerrador y si a un pitcher que llegue a preservar la ventaja se le permite mantenerse en la lomita después de regalar varios pasaportes y permitir imparables, es una jugada mala del mánager que la ejecute.

De cualquier forma que se desee justificar, permitir que le hicieran siete carreras en el noveno episodio a Lindstron, es una malísima decisión del mánager Fredi González. ¿Y por qué callar?.

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