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Hermano de Yuriorkis Gamboa quiere seguir sus pasos en el ring

Yoelvis Gamboa.
Yoelvis Gamboa. EL NUEVO HERALD

Cuando apenas era un niño, Yoelvis Gamboa se dio cuenta de que Yuriokis no era común, que tenía algo de especial, un halo que iba más allá de la admiración que puede tener un hermano menor por el mayor. "Siempre dije que nació para hacer historia en el deporte'', señaló.

Y en el 2000 llegó la primera confirmación de ello.

Ese año, Yuriokis Gamboa, logró su primer título nacional de boxeo en Cuba, un suceso que tuvo un impacto tan grande en la vida de Yoelvis, que le daría un vuelco a su destino.

"En ese momento fue que quise hacerme boxeador, y asistí a la escuela de alto rendimiento escolar para ello'', señaló Yoelvis, quien a los 22 años también siguió los pasos de su hermano y decidió abandonar la isla.

Ahora, con cinco meses ya en Estados Unidos, se prepara para realizar su primer combate profesional este viernes en el Hotel Fontainebleau ante el boricua José Vásquez, en una cartelera de ocho peleas y en la que estarán cinco pugilistas cubanos.

Durante su pasantía por el boxeo aficionado el hermano menor no tuvo el mismo impacto que Yuriorkis, aunque llegó incluso a participar en los campeonatos nacionales de la isla.

"Llegué a realizar 79 peleas y también una vez combatí con Guillermo Rigondeaux que me ganó'', recordó Yoelvis, quien fue vapuleado en el 2006 por el que en ese momento era ya dos veces monarca olímpico con marcador de 26-1.

Desde entonces la contextura física del guantanamero ha cambiado y ahora se ubica en una división mayor, la del peso ligero de 130 a 135 libras.

Su fortaleza también es notable.

"Dicen que lo mejor de mí es mi pegada. Yuriorkis dice que pego duro'', enfatizó.

Pese a su afirmación, el hoy campeón interino de la Asociación Mundial de Boxeo, nunca ha probado en cuerpo propio qué tanto daño puede hacer su hermano menor.

"No, ni de niño peléabamos'', dijo con una sonrisa Yoelvis. "Ahora de grande ni siquiera hemos guanteado juntos''.

Lo que sí hacen es compartir un mismo techo en una ciudad que ha deslumbrado a Yoelvis desde que puso pie por primera vez en ella.

"Esto para mi es una gran cosa, porque acá he visto cosas que jamás vi en Cuba. Esto es muy diferente y la verdad es que estoy muy contento en Miami'', manifestó.

Con Yuriorkis a su lado, Yoelvis espera calcar los pasos de su hermano mayor y hacerse un nombre propio.

"No tuve todo el éxito que hubiese querido en el aficionado, así que vine a hacer en el profesional lo que no pude hacer como boxeador amateur'', confesó.

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