Deportes

Boxeador dominicano y entrenador cubano quieren hacer historia juntos

Félix Díaz.
Félix Díaz.

Cuando Félix Díaz conquistó su medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 no tenía en mente saltar al boxeo profesional, pero el dominicano no imaginaba en ese momento que estaba a punto de comenzar una batalla más dura en su mente.

Embriagado por su triunfo en la cita más grande del deporte amateur, Díaz afirmó que se mantendría alejado del pugilismo rentado para intentar repetir su hazaña en la siguiente olimpiada de Londres 2012.

"Por un lado estaban todos esos momentos bonitos en Pekín, el regreso a mi patria como un héroe'', afirmó el quisqueyano. "Por otro, ya había estado en dos Juegos Olímpicos, había logrado todo en al amateurismo y, claro que sí, quería a darle a mi familia más seguridad financiera''.

Díaz, de 24 años, había combatido en Atenas en el 2004, donde fue eliminado temprano y no obtuvo beneficios económicos.

Sin embargo, cuatro años después subía a lo más alto del podio al vencer por puntos (12-4) al tailandés Manus Boonjumnong en la categoría ligero welter, con lo cual le otorgó a la República Dominicana su primer oro en boxeo y se unió a Félix Sánchez como los únicos atletas del país caribeño en coronarse campeones olímpicos.

Gracias a la corona de Beijing, el gobierno dominicano lo premió con siete millones de pesos ($200), fue promovido a teniente en la Fuerza Aérea Dominicana y varias compañías dominicanas se mostraron interesadas en usar su figura.

Tras varios meses de reflexión, Díaz acordó con su entrenador, el cubano Pedro Luis Díaz Benítez, que saltaría al profesionalismo, pero con una condición: que este lo acompañara en esta nueva aventura.

"Para mí fue un gran motivo de orgullo'', afirma el preparador antillano. "Tuve la fortuna de convertirlo en titular olímpico y espero llevarlo a lo más alto del boxeo profesional. Creo que ningún otro entrenador ha logrado esto. Sería el hito más alto de mi carrera''.

Esa aventura comenzará esta noche cuando el dominicano suba a un cuadrilátero ante el bahamés Anthony Wood delante de miles de compatriotas reunidos en el Coliseo Carlos Teo Cruz en la capital de la nación caribeña.

"No tengo duda de que si vencí muchas adversidades para convertirme en campeón olímpico, ahora como profesional lograré todo lo que me proponga'', indicó Díaz. "Me siento feliz de continuar con mi entrenador cubano, confío en él. Juntos alcanzaremos la gloria''.

  Comentarios