Deportes

Balance negativo del boxeo cubano en el mundial

RONIEL IGLESIAS (izq.) en acción frente al estadounidense Frankie Gómez por la corona ligera del Campeonato Mundial de Boxeo, donde el cubano se llevó la victoria.
RONIEL IGLESIAS (izq.) en acción frente al estadounidense Frankie Gómez por la corona ligera del Campeonato Mundial de Boxeo, donde el cubano se llevó la victoria. Associated Press

El puertorriqueño McWilliams Arroyo, campeón de moscas, y Roniel Iglesias, que dio a Cuba su primer y único oro desde el 2005 en las grandes citas con su triunfo en ligeros-welter, el sábado en el Mundial de boxeo aficionado, salvaron el honor latino en Milán 2009.

El Campeonato se cerró por todo lo alto para Italia, que conquistó los dos oros que tenía al alcance de la mano, gracias a Domenico Valentino y al as de los superpesados (+91kg) Roberto Cammarelle, campeón olímpico en Pekín-2008 que retuvo su corona mundial ante el ucraniano Roman Kapitonenko (10-5).

En cambio, el sabor amargo se lo llevó Rusia, la nueva superpotencia, que había clasificado a seis púgiles para las finales de este sábado y logró apenas dos oros, con Artur Beterbiev en semipesados y Egor Mekhontsev en pesados.

El boricua Arroyo metió en la leyenda a su familia de pugilistas, luego de que su hermano gemelo McJoe ganara el bronce en peso gallo hace dos años en Chicago, con su triunfo en la final ante el mongol Nyambayar Tugstsogt (18-2), en un combate que dominó desde la primera campanada.

El puertorriqueño había derrotado ajustadamente en semifinales, la víspera, al alemán Ronny Beblik (9-7), que se quedó con el bronce, junto con el ruso Misha Aloyan.

Menos suerte corrió su compatriota José Pedraza, que se tuvo que conformar con la medalla de plata al caer en la final de los ligeros (-60kg) frente al italiano Domenico Valentino, subcampeón en Chicago-2007, por 9-4.

Pedraza, de 20 años, subcampeón Preolímpico en Guatemala 2008, había eliminado en semifinales con una guardia sólida y golpes precisos al campeón mundial de Chicago-2007, el ruso Albert Semilov, pero este sábado no pudo repetir la faena.

El otro latino grande de la velada en Milán fue Iglesias, que se impuso al estadounidense Frankie Gómez, único representente de EEUU desde cuartos, por 8-2 en la final de los ligero-welters (-64kg).

El oro de Iglesias, nuevo héroe de la isla, pone fin a una racha nefasta del boxeo amateur cubano, que no ganaba títulos desde el Mundial 2005 --en Chicago-2007 la selección caribeña no compitió--, incluyendo la sequía de doradas en los últimos Juegos Olímpicos de Pekín 2008.

Su compatriota Osmai Acosta, medalla de bronce en Pekín 2008 y primer preclasificado para llegar a Italia, no pudo doblar la apuesta al caer en la final de los pesados (-91kg) ante el ruso Egor Mekhontsev por 12-2, claro ganador en los tres asaltos.

Si bien Cubaa no se fue con las manos vacías de Lombardía, su balance es negativo, ya que había llegado a Italia con seis boxeadores preclasificados como primeros y sólo uno se alzó con el oro. Además, los isleños capturaron dos bronces más: Yankiel León (gallos) y José Larduet (semipesados).

Los entrenadores cubanos se marcharon de Milán criticando a los jueces por su forma de puntuar que, según su punto de vista, desfavoreció a sus deportistas.

Menos éxito pero más sabor quedó en la boca de México y Venezuela, que vieron caer a sus hombres en semifinales, lo que les dio una medalla de bronce en los guantes del tricolor Oscar Valdez, campeón mundial juvenil en Guadalajara 2008 en pluma (-57kg), y el vinotinto mediano (-75kg) Alfonso Blanco.

  Comentarios