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Un recital de pitcheo y una mala estrategia

Los lanzadores jóvenes que aspiran a triunfar deben aprender la lección de anoche y algunos mángers deberían rectificar decisiones que se hacen con frecuencia, pero que en ocasiones no se ajustan a la realidad de lo que ocurre en el terreno de juego.

Hablando de pitcheo, Pedro Martínez demostró que lanzar no es sólo tirar rectas a 95 millas por hora y curvas endemoniadas. Demostró, además, que el pitcheo es un arte y que el serpentinero que está encima de la lomita es el artista que dibuja sus obras con su pincel.

El dominicano ofreció un recital de pitcheo mezclando cambios de velocidad, rectas en la zona baja y en ambas esquinas, slider, curvas y con todos sus envíos realizados por diferentes ángulos y en cualquier conteo. Martínez no sacó la bola de las rodillas y de las esquinas.

Después de propinar siete escones y ganando 1-0, con dos hits permitidos, el mánager Charlie Manuel decidió sacar al serpentinero derecho.

Martínez había tirado sólo 85 envíos, 57 strikes y 28 bolas, y se le habían embasado tres hombres.

¿Cómo sacar a un lanzador con un dominio completo de los bateadores y con 85 envíos realizados?

Manuel sustituyó a Martínez por el relevista Chan Ho Park y los Dodgers aprovecharon para anotar dos carreras decisivas en el triunfo 2-1.

Es cierto que el béisbol moderno se juega con abridores, relevistas largos, intermedios y cerradores. Esta estrategia es correcta en la mayoría de los casos, y en especial cuando un abridor ha tirado más de 100 lanzamientos y no se ve dominante en el sexto o séptimo inning. Pero no siempre es correcto hacerlo, y este fue uno de los casos.

Martínez estaba tirando una joya de pitcheo con un promedio de 12 envíos por entrada. ¿Por qué traer a un relevista que no tiene garantía de triunfo por un abridor que sólo se le habían embasado tres hombres?

Independiente al resultado, considero que el piloto de los Filis cometió un grave error al sacar de la lomita al estelar pitcher.

Como cualquier ser humano, Manuel se equivocó. Creo que esta lección con Pedro también le debería servir a muchos pilotos de Grandes Ligas.

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