Deportes

Solís puede ganar la corona mayor

Cuban boxer Odlanier Solis (R) and Carl Davis Drumond (L) of Costa Rica exchange punches during the WBC international heavyweight title match at Mallory Square, Satuday, March 20, 2010 in Key West, Florida.Solis won after Drummond failed to answer the bell for the fourth round.
Cuban boxer Odlanier Solis (R) and Carl Davis Drumond (L) of Costa Rica exchange punches during the WBC international heavyweight title match at Mallory Square, Satuday, March 20, 2010 in Key West, Florida.Solis won after Drummond failed to answer the bell for the fourth round. El Nuevo Herald

Odlanier Solís ganó de manera convincente su combate del sábado en Cayo Hueso frente al costarricense Carl Drumond. Es la segunda vez que lo vemos pelear y de su exhibición nos gustó su excelente defensa, buena técnica y velocidad en ambas manos.

Con su victoria dio un paso más en el camino de un combate por la corona de los pesos pesados frente a cualquiera de los campeones de los organismos que rigen el boxeo como lo son los hermanos ucranianos Vladimir y Vitali Klitschko y el inglés David Hayes.

Cuando vemos el nivel de calidad que existe en esta división, podemos agregar algo más: Solís tiene posibilidades reales de convertirse en el primer cubano en ganar un título mundial de los pesos completos en la historia del pugilismo profesional.

No lo decimos porque considere que Solís represente la quintaesencia del boxeo, lo creemos porque con su juventud y las propias habilidades que posee, pudiera superar a la mediocridad que invade la división máxima.

El rival de Solís fue en una ocasión un retador mundial, pero en su pelea del sábado lo único que enseñó es ser un pugilista que pertenece al grupo del montón y no es el rival adecuado por el que se pueda medir el verdadero nivel del antillano, y en especial su asimilación cuando reciba golpes.

Pero es bueno preguntar a quienes lo dudan.

¿Dónde se encuentran esos rivales de calidad en la división pesada?

En el caso de los hermanos Klitschko, son campeones desde hace varios años no por ser auténticos gladiadores y maravillas del ring, lo son por no tener contrarios de verdadero nivel pugilístico.

El inglés David Hayes es otro boxeador más dentro de una división que ha perdido el brillo que tuvo en otras épocas.

Por eso es que decimos que Solís pudiera hacer historia y convertirse en el primer campeón cubano de peso completo en el boxeo rentado.

Solís no tiene la velocidad de piernas que tuvo Muhammad Alí (Cassius Clay) en sus días de esplendor, tampoco posee un jab parecido al látigo del zorro como el que tenía Larry Holmes, mucho menos es dueño de una pegada fulminante como la de George Foreman y carece de la fogosidad de un león hambriento como una vez la tuvo Mike Tyson.

Pero la defensa sólida del cubano, su técnica y la forma en que suelta ambas manos, si es capaz de bajar unas cuantas libras de peso, mejora su preparación y emplea una correcta estrategia dentro del ring, pudiera vencer a Hayes y hacerle pasar un susto y hasta derrotar a los hermanos Klitschko.

Vitali (el hermano mayor) defenderá su título del Consejo Mundial el 29 de mayo frente al polaco Albert Sosnowski, mientras que Hayes expondrá su faja de la Asociación Mundial el 3 de abril ante el estadounidense de origen puertorriqueño John Ruiz.

Muchos hablan de la estatura y alcance de Vladimir, el menor y mejor de los hermanos ucranianos que en la misma jornada del sábado pero en Alemania derrotó al estadounidense Eddie Chambers, sin pensar que el boxeo no sólo es fuerza bruta, es más bien una combinación de muchos factores donde se incluye la inteligencia y el empleo de la estrategia correcta para neutralizar al rival.

No estamos asegurando que Solís va a derrotar al campeón Vladimir Klitschko, si es que Bob Arum organiza un choque entre ambos, aún más cuando por falta de rivales de calibre no podemos valorar la asimilación que posee el antillano.

Lo que si podemos asegurar es que los tres campeones actuales de peso completo como lo son Vladimir, Vitali y Hayes, así como los retadores Sosnowski y Ruíz, no son boxeadores invencibles, son pugilistas de cierto nivel que pueden ser derrotados dentro de los entarimados.

La división pesada pide a gritos un aire de frescura. ¿Quién sabe si el cubano Odlanier Solís pudiera darle ese nuevo rumbo?

Y hacer algo más, vestirse de gloria siendo el primer campeón de peso completo en la historia del pugilismo profesional.

  Comentarios