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Los Marineros confían en el

Félix Hernández es todavía un benjamín con sus 23 años, pero ahora tiene una aureola diferente: líder en los Marineros de Seattle.

Cuando debutó en las Mayores en agosto del 2005, el derecho venezolano tenía 19 años era el pitcher más joven en lanzar en las Grandes Ligas desde que José Rijo lo hizo en 1984.

El "Rey Félix'', por un lado, ha cumplido con creces con todo el furor que acompañó su ascenso a las Grandes Ligas, un prodigio que el año pasado quedó segundo en la votación al Cy Young de la Liga Americana.

Durante el receso, Hernández firmó un contrato de cinco años y $78 millones para asegurar su permanencia en un club en alza.

El dinero, la presión y la fama son situaciones que no le incomodan a alguien que viene de una campaña con 19 victorias y fijó sus mejores cifras en efectividad (2.49), ponches (217) e innings lanzados (238 y dos tercios).

"Es lo mismo'', declaró al iniciar la pretemporada. "Sólo tengo que seguir haciendo lo mismo del año pasado. No me siento diferente''.

Claro está su mánager Don Wakamatsu está bien pendiente que Hernández mantenga los pies en la tierra.

"Tenemos que estar al tanto que es alguien que ha firmado un gran contrato y que lidiará con ello de forma correcta'', expresó Wakamatsu. "Le hemos querido explicar que necesita seguir siendo el mismo. Eso es difícil para atletas profesionales porque a veces se cargan mucha responsabilidad sobre sus hombros, pero él no lo necesita''.

Y realmente no lo necesita por la llegada del zurdo Cliff Lee, el estelar abridor que ganó el Cy Young 2008 y se apuntó dos victorias con los Filis de Filadelfia en la Serie Mundial del año pasado. Sí, los Marineros ahora tienen dos aces.

El fichaje de Lee --mediante el traspaso que llevó a Roy Halladay de Toronto a Filadelfia-- fue apenas una de las varias movidas que hizo el gerente general Jack Zduriencik.

También contrataron al infielder Chone Figgins en la agencia libre, obtuvieron al jardinero central Milton Bradley en un canje con los Cachorros y por la misma vía adquirieron al primera base Casey Kotchman de Boston.

Mucho ha cambiado desde la desastrosa campaña de 101 derrotas en el 2008. Fueron el equipo que más mejoró en el 2009 --con un repunte de 24 victorias-- y arrancan el 2010 con la consigna de acabar con la supremacía de los Angelinos de Los Angeles en el Oeste de la Liga Americana.

Seattle es un equipo que tiene como pilares el pitcheo y la defensa, pero para llegar a la cima necesitará que su ataque produzca más.

El año pasado fueron el peor equipo ofensivo de la Americana. No cabe duda que el jardinero derecho Ichiro Suzuki (.386 de embasado en 2009) y Figgins (.395) harán lo suyo como los dos primeros en el orden ofensivo, pero quiénes se encargarán de que puedan anotar.

Aquí es donde existe cierto escepticismo. Van a depender de Bradley, el problemático jardinero izquierdo que fue un fiasco en Chicago al extremo que acabó siendo abucheado.

Seattle espera que un nuevo escenario transforme a Bradley para que recupere el nivel con el que hace dos años logró sus mejores números en jonrones (22) y remolcadas (77) con los Rangers de Texas.

Tal vez en su última temporada, el designado Ken Griffey Jr. precisa aportar mucho más que un promedio de .214, el más bajo de su carrera.

El venezolano Franklin Gutiérrez ganó un Guante de Oro por su estupenda defensa en el jardín central y su desempeño con el madero también estuvo destacado: 18 jonrones y 70 remolcadas.

Con la contratación de Figgins, los Marineros decidieron mover piezas en su cuadro interior. El experimento será tener a Figgins (42 robos y 114 anotadas con los Angelinos) en la intermedia y mudar al venezolano José López a la antesala.

La decisión de Wakamatsu obedeció al criterio de que López ya no cubría tan bien su posición.

El cambio no fue recibido al principio con mucho agrado por López, quien apenas ha jugado un puñado de partidos en la antesala.

Jack Wilson, quien en los últimos dos años ha sufrido varias lesiones, será el campocorto. Ciertamente su promedio de .255 deja mucha que desear, pero en su hoja de servicios aparece un Juego de Estrellas. El inicialista Kotchman debe tratar de aprovechar que ahora tiene un puesto fijo en un sitio estable después de varios canjes en las últimas campañas.

No tienen nadie que ofrezca garantías en la receptoría. Rob Johnson ha impresionado detrás del plato, pero no mucho con el madero (.213).

La inquietud en cuanto a la rotación se concentra en lo que podrán hacer los acompañantes de Hernández y Lee. El tercer abridor será Ian Snell, quien registró marca de 5-2 y 4.20 de efectividad en 12 salidas con Seattle tras llegar a mitad de campaña en un canje con Pittsburgh. Ryan Rowland-Smith (3.74 de efectividad en 15 aperturas) y Doug Fister (4.20 en 10) no desentonaron, aunque todavía son una incógnita. Una vez complete su recuperación de una cirugía en el codo, Erik Bedard podría ser una adición importante alrededor de junio.

David Aardsma fue toda una revelación cuando en el 2009 le dieron la misión de ser cerrador, algo que nunca había hecho. Se anotó 38 rescates en 42 oportunidades y tuvo efectividad de 2.52.

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