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La FIFA debe actualizar sus reglas

El uso de la tecnología o más asistentes en los arcos son las alternativas que tiene la FIFA para evitar que se repitan los errores arbitrales cometidos en el Mundial de Sudáfrica 2010.

El ente rector del fútbol mundial informó que recién en octubre se discutirá el uso de video para determinar si la bola pasó la línea de gol en caso de dudas.

En cambio, en la reunión que se iniciará el miércoles en Cardiff, se hablará sobre continuar experimentando con asistentes en los arcos para ayudar en la decisiones de los árbitros.

Los campeonatos mundiales constituyen amplificadores donde se magnifica lo bueno y lo malo.

Italia 1990 resultó tan aburrido y escaso de goles que la FIFA se vio obligada a modificar algunas reglas para no matar el espectáculo. Entre ellas se resolvió que el arquero no podía agarrar con la mano el balón si un compañero se lo devolvía con el pie. Esta decisión fue un acierto y aligeró el juego.

En Sudáfrica 2010, el árbitro uruguayo Jorge Larriondo no sancionó un gol de Inglaterra contra Alemania, pese a que el disparo de Frank Lampard hizo que la bola chocara en el travesaño y picara medio metro dentro de la línea. En ese momento, el partido se hubiese puesto 2-2. Al final, los germanos vencieron 4-1.

La revista Sports Illustrated escribió que resulta inadmisible que en pleno Siglo XXI la FIFA desacarte las herramientas tecnológicas para aclarar dudas.

Para la mentalidad de aquellos ligados a los deportes estadounidense, esto resulta inadmisible. En la NBA, NFL y MLB se usa el video como un elemento para aclarar jugadas discutidas. Además, hay pronunciamientos de los directivos y árbitros implicados para explicar lo que ocurrió.

En el caso de la FIFA y los árbitros todo es más oscuro, como lo calificó el entrenador de Estados Unidos, Bob Bradley, cuando le anularon a su equipo un gol de Maurice Edu en los minutos finales del partido que empató 2-2 con Eslovenia en Sudáfrica.

Muchos afirman que los árbitros se encuentran en estos momentos en gran desventaja con los aficionados, quienes sí pueden ver la repetición de la jugadas polémicas y tener una idea clara de lo que realmente ocurrió.

Los jueces, en cambio, sancionan sin el apoyo del video y, en consecuencia, son más suceptibles a cometer errores, porque ahora el fútbol se juega a gran velocidad.

El propio arquero de Alemania, Manuel Neuer, confesó después del partido que sacó rápidamente la pelota para que el árbitro no se percatara de que había traspasado la línea.

En realidad, sin ayuda tecnológica o asistentes en los arcos, los jueces están sujetos a equivocarse.

La FIFA, en consecuencia, debe ponerse a tono con la época y aprobar más ayuda para los jueces. En la era de las comunicaciones al instante, el organismo rector del fútbol del planeta, no puede funcionar como en la era de las carretas jaladas a caballo.

Quizás pueda ser complicado aplicar la tecnología en todos los partidos en todos los países del mundo, pero se puede empezar con los compromisos a nivel de selección y de ahí ir expandiendo las modificaciones a nivel nacional en los respectivos campeonatos de liga.

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