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Brasil pasa muy fácil de la euforia a la depresión

Por primera vez desde 1978, la selección brasileña tiene que esperar hasta la última fecha en la fase de grupos para decidir su pase a segunda ronda, y desde el lejano 1966 no queda fuera en la primera ronda.

Esta situación tiene a la torcida (hinchada) con los pelos de punta y un poco más medida en su entusiasmo con respecto a ganar la ansiada sexta Copa, y si lo logra será con mucho sufrimiento.

Brasil es un nación que fácilmente pasa de la euforia a la depresión y el empate 0-0 con México ha puesto a 200 millones de habitantes en una tensa espera.

El capitán Thiago Silva le vió el lado positivo al hecho de que Brasil no tenga que asumir su tercer partido de grupos con la clasificación asegurada, jugando solo para cumplir con el calendario, para hacer experimentos y a veces hasta para poner suplentes como desde hace 32 años lo hacía por el hecho de haber ganado sus primeros dos encuentros.

“Es bueno jugar un partido definitorio porque así entramos en el clima del mata-mata”, exclamó el capitán auriverde. “En todo caso, el juego de México contra Croacia es más complicado. Estamos listos para las dificultades que la Copa nos ofrece”.

Los pentacampeones mundiales enfrentarán en Brasilia a Camerún, que es un desastre, no solo porque ha perdido sus dos primeros partidos sin marcar un solo gol, sino porque sus jugadores se pelean entre ellos dentro del campo, a vista y paciencia de millones de teleespectadores en todo el globo terráqueo.

Existe la posibilidad matemática pero absolutamente remota de que Brasil sea eliminado, si los Leones Indomables lo derrotan y el Tri empata con Croacia. La Seleçao ganó su primer partido 3-1 a Croacia, pero los europeos golearon 4-0 a Camerún.

Para que Brasil sea el líder del Grupo A necesita vencer a Camerún y esperar que México no golee. En estos momentos, la Seleçao va en punta junto con México con cuatro unidades, pero con más goles a favor de diferencia: dos contra uno del Tri. Croacia marcha en tercer lugar con tres puntos y +2. Ultimo va Camerún con 0 puntos y -5.

Tanta es la preocupación de los auriverdes que el presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol José María Marín empezó un juego psicológico y lanzó dardos a quien le caiga.

“Por causa del penal contra Fred, que fue penal no tengo dudas, empezó una campaña para tratar de inhibir a los árbitros y presionarlos contra Brasil”, acusó Marín. “Eso es ruín”.

Las tarjetas amarillas también son otra de las preocupaciones de Brasil. Tres de sus principales jugadores han sido pintados: Neymar, Thiago Silva y Luiz Gustavo.

“Siempre preocupan las tarjetas amarillas, pero lo más importante es tener jugadores capacitados para suplir las ausencias”, comentó Thiago Silva. “Felipao ha convocado 23 jugadores porque sabe que puede contar con todos nosotros”.

A Brasil le basta un empate contra Camerún para asegurar su clasificación, y se especula que si los auriverdes tienen encaminado el encuentro contra los Leones Indomables, de seguro Felipao sacará de la cancha a los jugadores con tarjetas para preservarlos con miras al choque de octavos de final contra Holanda o Chile.

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