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Cuatro capitanes calientan la Copa

La televisión brasileña ha hecho el milagro de reunir cuatro capitanes campeones mundiales y hacerlos debatir en los días de los partidos, pese a que hablan cuatro idiomas diferentes.

Carlos Alberto Torres, Fabio Cannavaro, Lothar Matthaus y Daniel Passarella, quienes alzaron el trofeo máximo del fútbol para Brasil en 1970, Italia 2006, Alemania 1990 y Argentina 1978, respectivamente, se trenzan en intensas discusiones y pueden ser escuchados gracias a la ayuda de cinco intérpretes en simultáneo que están en la cabina de control.

La cadena O Globo los contrató para 15 programas, que son transmitidos en vivo después del día de los partidos.

Cada vez que habla un capitán, salvo cuando lo hace Carlos Alberto, es traducido al portugués para que lo entiendan los televidentes, pero los cuatro capitanes tienen sus audífonos para escuchar la traducción en su propia lengua y poder debatir.

El mayor desafío era encontrar el ritmo y la velocidad, porque siempre el hacer las traducciones demora. Aunque como dice Matthaus, “el fútbol no necesita traducción, tiene su propia lengua”.

El moderador es André Rizek, quien es traducido a los idionas de los tres capitanes extranjeros, alemán, italiano y español.

Para aligerar el programa, en el caso de un diálogo entre Passarella y Matthaus, el intérprete del español traduce de manera simultánea la conversación al portugués, para que la entiendan los televidentes, el moderador y Carlos Alberto; pero al mismo tiempo, otro intérprete traduce del español al alemán y viceversa, y de esta manera no se atrasa el proceso.

Matthaus y Passarella se trabaron en algunas de las esgrimas verbales más ardorosas del programa, cuando el campeón de 1990 dijo que Alemania no tiene miedo a Brasil.

“Hay que respetar a una selección que es pentacampeona del mundo”, comentó Passarella. “Además, yo estoy por una final Argentina contra Brasil”.

Por su parte, Carlos Alberto anticipó que el campeón mundial saldrá del choque entre Alemania contra el dueño de casa, mientras Cannavaro considera que la dependencia de Argentina por Lionel Messi es una desventaja.

“Solamente una vez en la historia el campeón dependió de un jugador, y ese fue Diego Maradona en México 1986”, explicó Cannavaro, a quien le ponen la traducción directa del español porque lo entiende muy bien. “Esta vez no veo que se repita, además Argentina tiene las cosas muy complicadas porque va a sentir la pérdida de Angel di María, un jugador importantísimo para el equipo”.

En uno de las discusiones más encendidas, Matthaus prefirió echar un poco de agua a la pólvora.

“¿Qué puedo hacer?, estoy en medio de tres defensores”, concedió el alemán. “De esta mesa yo soy el único que jugaba en el ataque y me gusta mucho que los equipos sean ofensivos”.

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