Deportes

La hinchada argentina se apodera de Rio

Dos emblemas brasileños, primero el estadio Maracaná y ahora el Sambódromo, han sido tomados por los argentinos para desconsuelo de los anfitriones del Mundial Brasil 2014.

El templo sagrado del fútbol, el Maracaná, no verá en la final a la auriverde sino a la albiceleste contra Alemania. Y en el Sambódromo, donde todos los años desfilan las escuela de samba durante el carnaval carioca, se baila tango.

Se espera unos 100,000 argentinos en Río de Janeiro para la final contra Alemania, el domingo. De ellos, solo 13,000 tienen boleto para el partido, según informó la FIFA el viernes. El resto tendrá que arreglárselas como pueda. En Buenos Aires informan que algunas personas están dispuestas a pagar hasta $10,000 por una entrada para la final, incluso uno quiso cambiar su auto por un boleto.

Muchos argentinos se han instalado en el Sambódromo debido a que la prefectura autorizó utilizar sus instalaciones como campamento de los viajeros que llegan en coches cama, minibuses, autos, vans, ómnibus, aviones y hasta en taxi. El recorrido toma unas 40 horas de Buenos Aires a Río.

Mientras, Argentina se entrenó el viernes en su cuartel en Belo Horizonte y la única gran duda continúa siendo si Angel di María juega la final, luego de mostrar recuperación de un desgarro en el muslo derecho sufrido el sábado pasado, que le impidió estar contra Holanda en semifinales.

Por otro lado, el diario Clarín de Argentina informó que Di María contrató un vuelo charter de Rosario a Río de Janeiro para que viajen 10 de sus amigos de la infancia y puedan ver la final contra Alemania.

Al campamento argentino llegó el anuncio de Eugenio López, representante de Alejandro Sabella, en el sentido que el entrenador no seguirá con la selección albiceleste después del Mundial.

El propio Sabella tuvo que salir al cruce para atenuar los efectos de la noticia apenas a dos días de la final.

“Para mí el futuro es el próximo entrenamiento y la final de la Copa del Mundo”, afirmó el DT. “Pensar en otra cosa ahora sería una falta de respeto”.

Por el lado de los alemanes existe absoluta confianza.

“Contra [Lionel] Messi ya he jugado en distintas oportunidades y mis recuerdos son positivos”, dijo Thomas Muller, el viernes. “Creo que nunca he perdido contra él en un partido oficial, si no recuerdo mal”.

  Comentarios