Béisbol

Stanton y Straily son los héroes de la madrugada de Miami en la Bahía, ¿pero por cuánto más?

GIANCARLO STANTON recibe el saludo del coach de tercera Fredi González tras pegar cuadrangular.
GIANCARLO STANTON recibe el saludo del coach de tercera Fredi González tras pegar cuadrangular. AP

Tantas veces fueron cambiados peloteros de los Marlins que los dolores de las partidas han perdido intensidad de tan repetidos. Si se marcharon un Miguel Cabrera o un Dontrelle Willis, un Hanley Ramírez o un Mike Lowell, ninguno de los actuales debiera darnos molestia emocional cuando se vayan.

Pero viendo los cuadrangulares de Giancarlo Stanton o J.T. Realmuto en la madrugada del sábado como parte del triunfo 6-1 sobre los Gigantes en San Francisco, a uno se le queda cierto sabor amargo en la boca, como preludio de lo que puede permanecer en el recuerdo.

Los peces poseen jugadores importantes, individualidades valiosas dentro de un rompecabezas mal armado. Quizá lo mejor sería un desmantelamiento selectivo e inteligente y no ese vendaval arrasador que se avizora en el horizonte.

Stanton llegó a 24 jonrones -lo pegó en la primera entrada- antes del Juego de las Estrellas y en ese mismo parque de San Francisco sería reverenciado como héroe si vistiera el uniforme de San Francisco.

Realmuto, que alcanzó los ocho bambinazos con un enorme palo en el quinto, conecta para .303 y sigue la ruta de ese enorme receptor de los locales que responde al nombre de Buster Posey. No digo que está ya en la misma liga, pero tampoco marcha muy alejado y cualquiera de los 30 equipos de las Mayores le echaría mano sin pensarlo dos veces.

Justin Bour, autor de una remolcada en el segundo, suma 56 traídas para el plato y es desde todo punto de vista una ganga. Los Yankees lo quieren. Los Medias Rojas también. ¿Por qué será?

Lo mismo sucede con Marcell Ozuna, Christian Bour, Martín Prado…algo hay en este núcleo que se muestran como víctimas de un proceso absurdo de venta, de un empequeñecimiento ordenado desde arriba, bajo la directriz del ahorro por el ahorro, como ya sucedió con Adeiny Hechavarría.

Este era el núcleo de José Fernández, cuya muerte dejó huérfano un proyecto que venía forjándose en al menos tres temporadas. Imagíne unas nueve o 10 victorias más aportadas por el cubano…La historia hubiera sido otra.

Si Miami no levanta cabeza en la tabla de posiciones se debe más a las carencias de la rotación y el bullpen. Solo Juan Ureña y Dan Straily -el ganador de la madrugada con soberbia faena de tres hits sin carrera en 8.1 entradas- han dado la talla en la primera mitad de la contienda.

¿Van a quedar los peces con una plantilla disminuida al máximo, o se van a respetar ciertos casos específicos que servirían de puente a la nueva era que se encima? ¿Partirán los nuevos propietarios de cero o utilizarán remanentes de este grupo? ¿Qué tiempo les tomaría reconstruirlo todo desde los cimientos?

Todas las preguntas serán respondidas en su debido momento. Si ya la decisión de reducir nómina está tomada, al menos que procedan con cautela, pensando no solo en el beneficio inmediato, sino en el impacto a largo plazo.

 
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