Béisbol

El bullpen de los Yankees, el gran antídoto contra el veneno ofensivo de los Astros

AROLDIS CHAPMAN recibe el saludo del resto de los Yankees tras vencer el 11 de octubre a los Indios.
AROLDIS CHAPMAN recibe el saludo del resto de los Yankees tras vencer el 11 de octubre a los Indios. Getty Images

En el Salvaje Oeste solía decirse que Dios había creado a los hombres y que Smith and Wesson los igualó, en referencia a las armas que mataban sin importar tamaños, razas o edades. Una bala perforaba a todos de la misma manera.

Algo similar se puede comentarse de este bullpen de los Yankees. Las Grandes Ligas idearon el sistema de competencia, pero este grupo de relevistas puede vencer a cualquiera, incluso a los temibles Astros en la Serie de Campeonato que inicia este viernes en Houston.

Los Yankees poseen una alineación digna, una mezcla excelente entre los Baby Bombers y los veteranos como Sabathia y Gardner, pero lo más sobresaliente es el bullpen tenaz y versátil que destroza todo a su paso.

 

Desde la curva semidormida de David Robertson hasta el láser en el brazo de Aroldis Chapman, pasando por la eficiencia de Tommy Kahnle y hasta la intermitencia de Dellin Betances, este grupo de relevistas no es segundo de nadie.

"Este bullpen es increíble'', comentó C.C. Sabathia. "Es como contar con cuatro o cinco cerradores. Creo que con lanzadores de este nivel podemos soñar en grande. Todo es posible''.

Ciertamente, hasta vencer a esos Astros que desde el primer hasta el noveno hombre recuerdan a una jauría dispuesta a despedazar a los pitchers contrarios. Houston lideró las Mayores en promedio de bateo y en poder aislado, además de ser el equipo que menos se ponchó con rectas.

Altuve, Gurriel, Correa, Springer, Bregman, González…nada más repasar la lista de nombres mete miedo.

Los Indios también metían miedo. Subcampeones de la Serie Mundial, con esa racha de 22 victorias consecutivas y la incombustible naturalidad de Tito Francona. Nadie daba un centavo por los Yankees, sin pensar que el bullpen valía una fortuna.

Y en este béisbol moderno, cada vez más el bullpen adquiere una relevancia tremenda. Ya lo demostraron los Reales del 2015, los Cachorros del 2016 y hasta por extensión los mismos Indios que extendieron el Clásico de Octubre a siete juegos a pesar de perder a dos de sus mejores abridores.

Este núcleo de relevistas de los Yankees ha semejado una maquinaria imparable. Cuando Luis Severino falló en el Juego de Comodines con el juego 3-0, sacó 26 outs. Tras perder Sabathia su dominio en el 5to Juego de la Serie Divisional, se encargaron de callarle la boca a Cleveland.

"Si dejas que tomen la ventaja, son capaces de ir tan lejos como ellos quieran'', confesó el jardinero de los Indios Jay Bruce. "Uno siente que, cualquiera de ellos que venga a lanzar con una ventaja, va a estar bien''.

Los otros son los que van a estar mal. En 29.1 entradas, el bullpen de Nueva York ha ponchado a 42 bateadores. Si uno quita la actuación de Chad Green en aquel fatídico Segundo Juego en que el piloto Joe Girardo no pidió revisión de video sobre un falso pelotazo, la efectividad del relevo es de 2.17 con 13.03 de ponches por cada nueve entradas.

¿Por qué Girardi saca a Chapman para trabajar dos entradas sin titubear? ¿Por qué el manager de Houston A.J. Hinch acude a Justin Verlander en una movida casi de pánico que por poco le cuesta una victoria? Es cuestión de confianza en sus respectivos bullpenes. El de los Yankees está por las nubes.

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