Béisbol

Sus manos fueron prodigiosas

OZZIE SMITH en una de sus acostumbradas 
jugadas en el campocorto con el uniforme de los 
Cardenales de San Luis.
OZZIE SMITH en una de sus acostumbradas jugadas en el campocorto con el uniforme de los Cardenales de San Luis. Associated Press

Su guante fue mágico. Cubría un enorme terreno hacia todos los ángulos y levantaba de sus asientos a los aficionados por las jugadas acrobáticas que realizaba. Para muchos expertos, Ozzie Smith ha sido el más grande torpedero de la historia.

Ozzie Smith es considerado el más grande torpedero de la historia


Debutó en Grandes Ligas con los Padres de San Diego en 1978, terminando segundo en la votación para el premio de Novato del Año, distinción que ganó Bob Horner.

Fue cambiado a los Cardenales de San Luis en 1982. Con los llamados "Pájaros Rojos’’ escribió páginas de gloria con sus manos de seda, su inteligencia y su rapidez en las bases.

Los Cardenales, dirigidos por Whitey Herzog, no era un equipo que poseía bateadores poderosos. Anotaban sus carreras a traves de jugadas de bateo y corrido, velocidad en las bases y sacrificios de toque. Según palabras del propio Herzog, el guante de Smith salvó 75 juegos para su novena en la temporada de 1982 y ayudó a los Cardenales a ganar la Serie Mundial de 1982 en siete partidos frente a los Cerveceros de Milwaukee.

En 1985, San Luis regresó al Clásico de Octubre después de vencer en cinco juegos en los playoffs de la Liga Nacional a los Dodgers de Los Angeles dirigidos por Tom Lasorda.

Smith se convirtió en el héroe de la victoria ante la tropa azul al pegar un jonrón por el bosque derecho en el quinto y decisivo encuentro que terminó 3-2, en el Busch Stadium, siendo uno de los grandes momentos en la historia de los Cardenales de San Luis. Smith ganó el premio de Jugador Más Valioso de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional.

En la Serie Mundial se midieron a los Reales de Kansas City y perdieron en siete desafíos.

En el renglón ofensivo, Smith no fue un bateador de fuerza, pero sí de tacto. Excelente tocador de bola, robador de bases y muy bueno en la jugada de bateo y corrido.

La campaña de 1987 marcó la tercera actuación de los Cardenales en la Serie Mundial, perdiendo ante los Mellizos de Minnesota. Smith terminó segundo en la votación del Más Valioso, galardón que ganó Andre Dawson.

El torpedero ganó un total de 13 premios Guantes de Oro por su excelencia defensiva, sólo superado por el antesalista de los Orioles de Baltimore Brooks Robinson.

Participó en 15 Juegos de Estrellas, terminó su carrera con average de .262, anotó 1257 carreras, pegó 2,460 imparables y robó 580 bases. Sólo se ponchó 589 veces en 9,396 turnos al bate para un promedio de un ponche por cada 16 apariciones al plato.

A la defensa, participó en 2,511 juegos en su posición, cometió 286 errores para un promedio de .978, con 8,375 asistencias (1), 12,624 lances (1) y completando 1,590 jugadas de doble matanza.

Anunció su retiro el 19 de julio de 1996 y lo hizo de manera oficial en un homenaje que le tributaron en el estadio de los Rojos de Cincinnati el 28 de septiembre del mismo año, conocido como "el día de Ozzie Smith’’.

El 8 de enero del 2002, fue elegido al Salón de la Fama. Su nombre fue inducido en Cooperstown, el 28 de julio del 2002. El uniforme número uno que utilizó con los Cardenales fue retirado del equipo en 1996.

La grandeza de Smith radicó en su defensa immaculada. Los imparables y carreras que dejó de producir con su bate, se las dio a su equipo salvándoles centenares de partidos con su guante.

El "Mago de Oz’’ ha sido el más grande torpedero de la historia.



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