Béisbol

Hijo de cubanos muy cerca de brillar con los Marlins en las Mayores

Gaby Sánchez.
Gaby Sánchez.

Gaby Sánchez caminaba por el clubhouse de los Marlins de Florida y aunque ya formaba parte oficialmente del equipo grande, aún no se lo podía creer.

"Todavía no he caído en cuenta de que estoy acá‘‘, dijo Sánchez, uno de los cuatro refuerzos, junto al venezolano Jesús Delgado, el jardinero Cameron Maybin y el lanzador Ryan Tucker, que trajeron los peces desde el equipo de los Mudcats de Carolina, sucursal doble A de la organización floridana.

Pero Sánchez cree que esta sensación, la de no pertenecer aún a la gran carpa, se disipará apenas dé sus primeros pasos en el terreno del Dolphin Stadium.

"Estoy seguro de que cuando me nombren para salir como bateador emergente y salga al terreno a cubrir se me quite esta sensación. Es grandioso de verdad", sostuvo el inicialista.

De padres cubanos y residente de Miami, lo primero que hizo Sánchez al enterarse de que ayer viviría su primer día como grandeliga fue encontrar entradas para su numerosa familia. "Al menos estoy esperando que vengan unas 34 ó 35 personas de mi familia", dijo con una sonrisa el ex jugador de los Huracanes de Miami. "Esto es un sueño hecho realidad".

La imagen onírica de Sánchez vestido de Marlins empezó a germinarse de muy niño cuando asistía al Dolphin Stadium para aupar a los peces.

En su largas horas en el estadio de Miami presenció el jonrón más largo en la historia del parque, un estacazo del venezolano Andrés Galarraga que viajó 529 en 1997, así como los inolvidables partidos de la Serie Mundial del 2003, cuando la novena floridana batió a los Yankees de Nueva York.

"A veces encontraba buenos asientos y otras veces no eran tan buenos", recordó Sánchez, quien llegó a los Marlins luego de ser seleccionado en el draft del 2005 después de un paso brillante por la UM.

"Cuando me tomaron los Marlins me alegré mucho porque era tremendo tener la posibilidad de jugar justo en la ciudad donde vivo y donde está toda mi familia", admitió el toletero derecho.

Sánchez se abrió paso en las Menores, siempre apoyado con su inquieto bate y en el 2008 coronó su mejor actuación al conectar para .314 con 17 jonrones, 92 impulsadas y .404 de porcentaje de embasamiento, números que le permitieron ser elegido como el Jugador Más Valioso de la Liga del Sureste.

Además de su actuación ofensiva, Sánchez también se enfocó en hacerse un pelotero más completo, y para ello, perdió casi 20 libras y concentró un mayor esfuerzo en el aspecto defensivo.

"Pasé muchas horas trabajando con mi guante, y siento que ese esfuerzo me rindió buenos frutos este año, ya que siento que mi defensiva mejoró bastante", señaló Sánchez, quien en algunos momentos de su carrera con la UM llegó a jugar en la receptoría.

Ahora Sánchez se enfocará en disfrutar una vez más estar en el Dolphin Stadium, tal como cuando era niño.

La diferencia, sin embargo, es que esta vez sí podrá ver los juegos desde el mejor asiento.



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