Béisbol

Los Marlins merecen un aplauso final antes de irse al camino

Mírenlos bien, llénense la memoria de ellos, porque es muy posible que muchos de estos Marlins no estén aquí para el comienzo de la próxima temporada. El bolsillo obliga y el nuevo estadio aún es un proyecto.

Con más de 15 jugadores enrumbados hacia el arbitraje al final de la campaña, a la franquicia le será imposible mantener el núcleo actual de jugadores a un costo de $22 millones, la cifra más baja de las Grandes Ligas.

Muchos de ellos, como Dan Uggla y Ricky Nolasco, recibirán fuertes incrementos, porque no habrá ningún árbitro ni ningún argumento que pueda disminuir sus logros individuales en la temporada.

Los peces se mantienen hoy en la lucha por asistir a los playoffs no por milagro de la providencia, sino por la actuación sostenida de la mayoría de sus miembros, que han rebasado las expectativas más remotas.

Con el primer infield de la historia que tiene a sus cuatro integrantes con 28 o más cuadrangulares, los Marlins han sido la sorpresa de la Liga Nacional, así como los Rays el asombro de la Americana.

Pero el precio es evidente. El valor de esos muchachos, en algunos casos, se triplicará, y el club no podrá extenderles un contrato como el del dominicano Hanley Ramírez.

Jorge Cantú ya está ido. Su producción ofensiva le ha ganado un nuevo impulso a su carrera. Gaby Sánchez anuncia el fin de la era de Mike Jacobs en la inicial, Cameron Maybin pudiera ser el nuevo dueño del jardín central...

Por eso, ahora que los Marlins comienza hoy la serie final en casa contra los Filis, bien valdría la pena dejar la comodidad del sillón -los ratings de TV aseguran que los fanáticos sí existen- para ir al Dolphin Stadium y darles un aplauso a estos muchachos que han hecho más de la cuenta.

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