Béisbol

Oliva fue una máquina de bateo

TONY OLIVA se desliza en el plato en un partido entre los Mellizos de Minnesota y los Yankees de Nueva York en la temporada 
de 1966. El pinareño fue uno de los mejores bateadores de Grandes Ligas en la etapa cumbre de su ilustre carrera.
TONY OLIVA se desliza en el plato en un partido entre los Mellizos de Minnesota y los Yankees de Nueva York en la temporada de 1966. El pinareño fue uno de los mejores bateadores de Grandes Ligas en la etapa cumbre de su ilustre carrera.

Nació el 20 de julio de 1938, en Pinar del Río. Ganó tres coronas de bateo, terminó su carrera con promedio de .304, con 22 jonrones y 947 carreras impulsadas.

Tony Oliva fue uno de los mejores bateadores de Grandes Ligas entre 1964 y 1971.

Su primer juego fue el 9 de septiembre de 1962 con el uniforme de los Mellizos de Minnesota. Ese año sólo tuvo nueve turnos al bate y en 1963 sumó siete.

Su campaña oficial de novato llegó en 1964 cuando conquistó el título de bateo en la Liga Americana con average de .323, alcanzó el premio de Novato del Año y se convirtió en el primer pelotero de la historia en ganar ambas distinciones en una misma temporada.

Oliva lideró la Americana en imparables con 217, dobles (43) extra bases hits (84), total de bases (374), anotadas (109) y promedio (.323).

Ganó su segunda corona de bateo con .321 en 1965, año en que sólo otros dos jugadores terminaron por encima de la marca de los .300; Carl Yastrzemski (.312) y el venezolano Vic Davalilllo (.301).

El pinareño también sumó 16 jonrones, 98 impulsadas, 107 anotadas y fue líder en hits con 185, finalizando en segundo lugar en la votación del Jugador Más Valioso de la Americana, premio que se le otorgó al también cubano del propio equipo de los Mellizos, el torpedero Zoilo Versalles.

En 1966, a finales de julio, Oliva marchaba al frente en promedio con .328, cuando cayó en una mala racha en agosto y terminó en segundo lugar, por detrás de Frank Robinson (.316).

Oliva lideró la Americana en 1969 en hits con 197, en dobles (39) y tercero en average con .309. Repitió en hits en 1970 con 204 y en dobles con 36.

Ganó su tercera corona de bateo en 1971 con promedio de .337, encabezando la liga en slugging con .546.

Después de 1971, el toletero jugó con varias lesiones y su rendimiento no fue el mismo. Su compañero de equipo, el estelar panameño Rod Carew, declaró en repetidas ocasiones que fuera del terreno escuchaba a Oliva quejándose por los dolores y buscando hielo para ubicarse en su rodilla lesionada.

Fue 28 turnos al plato en 1972 y en las cuatro siguientes temporadas no pudo batear por encima de los .300.

Participó en ocho Juegos de Estrellas, ganó el premio Guante de Oro en 1966, actuó en la Serie Mundial de 1971 frente a los Dodgers de Los Angeles y en los playoffs de la Liga Americana en 1969 y 1970, ambos frente a los Orioles de Baltimore.

Su promedio de bateo entre 1964 y 1971 fue de .313 (4649-1455), con 718 impulsadas (90 por año) y 177 jonrones (22 por campaña).

Ted Williams dijo sobre Oliva: "Es uno de los mejores bateadores que he visto en Grandes Ligas, incluyendo la etapa en que yo jugué''.

La lesión que tuvo en la mejor etapa de su carrera, evitó que el pinareño tuviera unos números superiores que lo hubiera llevado sin discusión al Salón de la Fama.

A pesar de esa limitación, Oliva pudiera ser elegido por el Comité de Veteranos.

No lo dudo, más tarde o más temprano, Tony Oliva será exaltado al Nicho de los Inmortales.



Envíe sus cartas y comentarios a:

mmartinez @elnuevoherald.com



  Comentarios