Béisbol

No escampa para la Serie Mundial

FANATICOS DE los Filis esperan el lunes bajo la lluvia por la reanudación del juego.
FANATICOS DE los Filis esperan el lunes bajo la lluvia por la reanudación del juego. MCT

La Serie Mundial sigue suspendida indefinidamente, congelada en en la sexta entrada del quinto juego como una película atascada en el proyector después que la lluvia que no dio señales de parar ayer pospuso el torneo nuevamente.

Hoy los Filis y los Rays de Tampa Bay reanudarán el juego donde se quedó, empatados 2-2 en la parte baja del sexto capítulo. O lo harán mañana. O como prometió el comisionado Bud Selig, hasta el Día de Acción de Gracias, si es que hace falta esperar tanto para que el tiempo mejore.

¿Siempre hace buen tiempo en Filadelfia? Que alguien se atreva a decirle eso a los Rays.

"Es como si hubiera nevado'', dijo Joe Maddon, piloto de los Rays.

Con Filadelfia al frente con tres victorias a una y buscando coronarse campeón en el quinto juego, las hostilidades deben reaundarse hoy alas 8:37 p.m., después que un anuncio de 30 minutos del candidato presidencial demócrata Barack Obama en el Canal Fox --por donde se transmite la Serie Mundial-- y en otras cadenas. Las Grandes Ligas yFox acordaron la demora del primer lanzamiento hoy --que originalmente sería el sexto juego-- en unos 10 minutos para que el anuncio político saliera al aire.

"Nadie va demorar un juego de la Serie Mundial con un anuncio político cuando yo sea presidente'', dijo ayer el candidato presidencial republicano John McCain en una manifestación en Pennsylvania, arrancando aplausos atronadores.

Pero dejando a un lado la política, la mayor razón de la postergación del juego fue una tenaz tormenta que comenzó a caer a mitad del juego del lunes por la noche. Las fuertes lluvias le jugaron trastadas a ambos equipos y provocaron cierta controversia sobre la decisión de las Grandes Ligas de seguir jugando con el mal tiempo.

Después que el inicialista de los Rays, Carlos Peña, conectó un hit que empató el partido a dos carreras por bando con dos outs en la sexta entrada, cada lanzamiento y cada hit se convirtieron en una verdadera aventura.

"Fue algo terrible. El terreno en pésimas condiciones, las peores en que he jugado'', dijo el antesalista de Tampa Bay, Evan Longoria.

El escenario surrealista del quinto juego no hizo más que sumarse al sentimiento general de malestar que rodea el clásico de este año. Varias decisiones cuestionables de los árbitros han enfurecido a ambos equipos. Los principales artilleros de Tampa Bay, Peña y Longoria, no produjeron nada hasta el lunes.

Los índices de sintonía de televisión han sido tan malos como el tiempo: la serie ha tenido un índice de audiencia de 8.1/14, una caída de 24 por ciento con relación al 10.6/18 que consiguió la barrida en cuatro juegos de los Medias Rojas de Boston sobre los Rockies de Colorado el año pasado, y 20 por ciento por detrás del actual récord de baja audiencia para una Serie Mundial completa, el 10.1/17 de la victoria de los Cardenales de San Luis sobre los Tigres de Detroit en el 2006.

Ganaran o perdieran el lunes, los Rays tenían planeado regresar a la Florida. Sin embargo, su itinerario de viaje cambió cuando el quinto juego se suspendió por las torrenciales lluvias.

Los Rays empacaron sus cosas y se fueron a Delaware, pero no se quejan. No sólo siguen con vida, sino que la Madre Naturaleza los ayudó a no tener que enfrentarse al as de los Filis, Cole Hamels, que inició el partido del lunes, y ya terminó en la serie.

"Sacarlo de nuestro camino es importante'', dijo Maddon.

El quinto juego 5 es la versión beisbolera de los últimos metros de una carrera.

"En cierto sentido es una especie actividad extra: una victoria repentina'', dijo Maddon. "Ya llegamos a ese punto''.

Por su parte, el piloto de los Filis, Charlie Manuel, dijo: "Todo indica que será un juego que decidirán los relevistas''. Los dos cuerpos de lanzadores están descansados.

Con Hamels fuera de la serie y Peña y Longoria mostrando señales de vida, Maddon sonaba más entusiasmado sobre las oportunidades de su equipo que al comienzo del quinto juego.

Los dos toleteros de los Rays, sin hits y con 15 ponches en 29 veces al bate hasta el lunes, por fin salieron de su letargo. Después que los Filis tomaron ventaja de 2-0, Longoria impulsó la primera carrera de los Rays dos entradas antes que Peña empatara el partido en la parte alta del sexto capítulo con un sencillo impulsador.

"Es posible que viniendo de abajo como hicimos y descansando un día o dos, nos haya beneficiado'', dijo Maddon. "Desde luego que el bullpen de ellos ha estado magnífico, así que no será una tarea fácil de ninguna manera''.

Tras examinar todos los factores, a Manuel le gusta la posición de los Filis.

"Tenemos que batear cuatro veces, mientras que a ellos sólo les quedan tres oportunidades'', dijo Manuel. "Nos tienen que sacar 12 outs y a ellos les quedan nueve''.

Los Filis también juegan en casa, donde los fanáticos están hambrientos por un título. Filadelfia, que tiene un equipo desde 1883, sólo ha ganado una Serie Mundial, hace ya 28 años.

Los jugadores de los dos equipos respaldaron la decisión de suspender el juego.

"En un partido de esta magnitud, uno no quiere que el terreno decida nada'', dijo el segunda base de los Filis, Chase Utley.

Los bateadores tenían que adivinar la bola en medio de la lluvia mientras los lanzadores batallaban con el lodo que se les acumulaba en los zapatos. Los jugadores al campo se cubrían la mano libre entre un lanzamiento y otro y las fuertes ráfagas hacían que la temperatura se sintiera en los 30 grados.

La mascota de los Filis tuvo que ponerse una capa de agua para poder moverse.

Algunos se preguntaron cómo se permitió que comenzara el juego (Selig dijo que el pronóstico del tiempo falló y no habló de tanta lluvia) y por qué la decisión de suspender el encuentro se tomó después que los Rays empataron el marcador.

Aunque no hay ninguna regla que lo respalde, Selig dijo que podría utilizar su autoridad para ordenar una demora indefinida incluso si los Rays no hubieran empatado la pizarra.

"El juego hubiera estado suspendido por lluvia hasta que las condiciones del tiempo nos permitieran proseguir'', dijo Selig. "Y eso hubiera podido haber sido 24, 48 horas, o quién sabe''.

De modo que no se puede hacer otra cosa que esperar. La lluvia en Filadelfia interrumpió la Serie Mundial de 1911 durante seis días. Un terremoto en California interrumpió la de 1989 durante 10 días.

"No es más que una situación desafortunada por el mal tiempo'', dijo Maddon. "Pero ya nos las arreglaremos para salir de ella, y ya sea mañana o al día siguiente, hay que tomar las cosas como son. No hay que ponerse dramático por eso''.

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