Béisbol

Los Marlins quieren más pitcheo y velocidad...y luego el bateo

Ricky Nolasco.
Ricky Nolasco.

La metamorfosis de los Marlins de Florida continúa con el transcurrir de las horas. El andamiaje ofensivo de una de las maquinarias con mayor capacidad jonronera en la pelota continúa su proceso de desarme y de rearme bajo una nueva forma.

La salida de Scott Olsen y Josh Willingham a los Nacionales de Washington dejó a los peces sin otro de sus ejes de poder --luego del cambio a Kansas City de Mike Jacobs-- y sin el que fue su principal abridor zurdo en la campaña pasada.

A primeras de cambio los peces parecen haber obtenido muy poco. Tanto así que la transacción en la que llegan a los peces Emilio Bonifacio y dos prospectos desconocidos --Jake Smolinski y P.J. Dean-- hace recordar a muchos aficionados los desmantelamientos que sufrió el club luego de obtener la Serie Mundial de 1997 y la del 2003.

Pero en esta ocasión Larry Beinfest y compañía no sólo están obedeciendo a la camisa de fuerza de la economía, que los Marlins usan bastante apretada. También hay otra razón, una que está más relacionada a las leyes que dictan el juego de pelota.

"Hemos hablado mucho desde el final de la temporada hasta ahora sobre el pitcheo, la velocidad y la defensa'', expresó el vicepresidente de operaciones de béisbol, Larry Beinfest.

Esta es la fórmula a la que quieren retornar los Marlins.

Si bien la salida de Jacobs, Willingham y Olsen permite un ahorro de casi $8 millones con respecto al próximo año, el equipo también da pasos para reforzar el espíritu de juego que la gerencia considera deben tener los Marlins.

Esto es, básicamente, que la gerencia no quiere tantos jonrones y tanta indisciplina en el plato. De ahí la salida de Jacobs, quien si bien conectó 32 cuadrangulares tuvo un paupérrimo porcentaje de embasamiento de .299 y se ponchó 119 veces. Y tampoco quiere agujeros defensivos como lo son Willingham en el jardín izquierdo y el mismo Jacobs en la inicial.

Esta fórmula que descansa en el pitcheo y la defensiva ha probado su éxito en forma reciente con los mismos Rays de Tampa Bay, segundos en efectividad y cuartos en porcentaje de fildeo en la Americana.

Mientras tanto, la salida de Olsen obedece, además del incremento salarial, al hecho de que ya no tiene cabida en una rotación que estará integrada en el 2009 por Ricky Nolasco, Josh Johnson, Chris Volstad, Aníbal Sánchez y Andrew Miller.

Ahora bien, ¿qué puede proveer Bonifacio y los dos prospectos que aún juegan en Clase A que llegaron?

A corto plazo muy poco. El dominicano, sin embargo, posee una defensiva de potencial de Guante de Oro y es comparado, por su velocidad y bateo, con un compatriota suyo que dejó una huella profunda en Florida, Luis Castillo.

Con señales cada vez más fuertes de que Dan Uggla y Jeremy Hermida se quedarán en el equipo, la mutación parece haber concluido. Al menos por ahora.

Sólo basta saber si el cambio arrojará mejores resultados. Pero si algo ha probado Beinfest durante su estadía con los peces es que vale la pena darle el beneficio de la duda.



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