Béisbol

Kiko Calero, una esperanza boricua para los peces

El boricua Enrique "Kiko'' Calero llega a los Marlins de Florida como agente libre en enero. En sus primeras cuatro campañas en las Mayores recopiló efectividad menor a 3.50, y fue considerado uno de los mejores relevistas intermedios de la pelota entre el 2004 y el 2006 con los Atléticos de Oakland y los Cardenales de San Luis.

Una molestia en el hombro lo llevó al quirófano y luego de un 2008 en el que lanzó sólo 4.2 entradas, intenta rehacer su carrera este año con los peces, en donde es invitado al campo de entrenamiento.

¿Qué puedes aportar para el bullpen de los Marlins?

He estado seis años ya en Grandes Ligas. Soy un veterano. Y creo que puedo ayudarlos en el bullpen, que se que están buscando alguien de experiencia como yo. Espero que me den la oportunidad de demostrarles que estoy bien.

¿Ya estás completamente recuperado del hombro?

A finales de la temporada del 2007 me operé y el 2008 fue prácticamente de rehabilitación. Ya me revisaron los doctores de los Marlins y me encontraron muy bien. Me siento como antes.

¿Por qué escogiste a los Marlins?

Conozco gente acá en el equipo que me habló muy bien de ellos. Y además antes del 2003 cuando me firmó San Luis, sé que los Marlins me querían. Cuando se enteraron que era agente libre, también fueron los primeros en comunicarse conmigo.

¿Sientes que puedes volver a hacer el mismo lanzador de cuando estabas en Oakland y San Luis?

Creo que puedo ser hasta mejor, porque ahora tengo experiencia. Además me siento en mejor forma física que como estaba antes.

Estabas en la preselección del Clásico para jugar por Puerto Rico. ¿Por qué decidiste pasarlo por alto y no jugar?

A mi me encantaría lanzar para Puerto Rico. Ya lo hice en el primer Clásico y fue una tremenda experiencia, pero ahora debo tratar de ganarme un puesto en el equipo y eso pesó más.

Estudiaste en Miami, ¿qué es lo que más recuerdas de tus años acá?

Primero estudie en el Miami-Dade en Kendall para aprender el inglés. Luego me fui a la Universidad de St. Thomas a estudiar contabilidad. De Miami recuerdo mucho las personas con las que compartí, y sobre todo, a los cubanos que fueron tan buenos conmigo. Me abrieron sus casas y me alimentaron. Me encantaría regresar acá con los Marlins y así además estar tan cerca de Puerto Rico.

  Comentarios