Béisbol

Ramírez listo para asumir el tercer puesto en la alineación de los Marlins

Hanley Ramírez.
Hanley Ramírez.

El año pasado, con la partida de Miguel Cabrera, Hanley Ramírez supo que le tocaba acceder a un umbral desconocido para él: convertirse en el líder del equipo.

Y para esta contienda, el torpedero dominicano -ya consolidado en su rol- debe dar otro paso más hacia arriba, uno que le permitiría apuntalarse como una de las máximas estrellas de la pelota.

Ramírez, quien desde su arribo a los Marlins de Florida ha sido el primer bate del equipo, pasará al tercer puesto de la alineación, el lugar que suele ser reservado para el mejor toletero del club.

"Yo estoy preparado para ello. Desde que terminó la temporada pasada lo supe y me enfoqué en eso durante el receso de campaña'', apuntó Ramírez, cuyas palabras están respaldadas por su renovada fortaleza física, que hace lucir su fisonomía del 2008 como una imagen remota.

Como primer bate, Ramírez cumplió y brilló en su trabajo. En ese rol en las tres temporadas que lleva con los peces acumuló promedio de .313 con .387 de porcentaje de embasamiento, además de disparar 67 jonrones y remolcar 174 carreras. Para completar sumó 113 bases robadas.

"Es un abridor de alineación ideal, lo hizo muy bien, pero creo que será mejor aprovechado como tercer bate. El tiene las características para eso'', explicó el mánager Fredi González.

El pasado, no obstante, deja abierta la posibilidad de que el experimento no produzca los resultados que espera la organización marina.

Como tercer bate, Ramírez tiene 40 puntos menos de porcentaje de embasamiento, y además suma un jonrón cada 32 turnos y una fletada cada 10. Como abridor el promedio es de un estacazo cada 23 viajes al plato y una impulada por cada nueve turnos.

Para Tany Pérez, consejero del equipo y miembro del Salón de la Fama, el Ramírez de este 2009 no será el mismo de las campañas pasadas.

"A diferencia de los campeonatos pasados, Hanley sabía desde el principio que sería colocado como tercer bate y se preparó para ello en todo el invierno. Ahora está consciente que su rol será el de empujar carreras'', analizó el cubano.

Como la mayoría de jugadores, Ramírez no quiso revelar las metas individuales que espera acumular para este 2009 bajo su nueva responsabilidad, pero al menos sí dejó escapar en sus palabras algún indicio de con qué estaría satisfecho al concluir la contienda.

"No puedo pensar en unos 40 jonrones. Eso es mucho. Pero después de 20 todo está bien'', dijo mientras la chanza y la mesura se abrazaban en sus declaraciones. "Lo importante será sumar la mayor cantidad de remolcadas para así ayudar lo más que pueda al equipo a avanzar a la postemporada. Esa es mi real responsabilidad''.

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