Béisbol

Regresa a Los Angeles con su humor y alegría

EL DOMINICANO Manny Ramírez con el uniforme de los Dodgers durante un partido de 
pretemporada. El equipo y los aficionados de Los Angeles confían en que la temible 
ofensiva del jugador lleve al equipo a la fase de postemporada.
EL DOMINICANO Manny Ramírez con el uniforme de los Dodgers durante un partido de pretemporada. El equipo y los aficionados de Los Angeles confían en que la temible ofensiva del jugador lleve al equipo a la fase de postemporada. GETTY IMAGES

Pongan a sonar la música y den rienda suelta a la alegría, ya que el dominicano Manny Ramírez está listo para su primera temporada completa con los Dodgers de Los Angeles.

De su bate dependen muchas cosas.

Los aficionados que le dieron una entusiasta bienvenida cuando llegó a mitad del año pasado ahora están ansiosos de ver si Ramírez puede impulsar al equipo más allá de la postemporada.

Ramírez se está recuperando de una lesión en el muslo izquierdo que sufrió en las últimas semanas de los entrenamientos de primavera, pero luce estar listo para jugar tiempo completo cuando comience la temporada regular en San Diego.

Ramírez presionó al mánager Joe Torre para que le permitiera jugar en el jardín izquierdo al comienzo de los entrenamientos cuando el piloto sólo quería utilizarlo como bateador designado, decisión que tal vez contribuyó al problema.

Puede ser que todo lo anterior no tenga mayores consecuencias graves para el temible toletero, pero una lesión a unos días de haber acordado un contrato de $45 millones por dos años sólo sirve para darle argumentos a sus detractores.

"Estoy seguro que él deseaba que hubiera terminado de manera diferente'', comentó Torre sobre la fea salida del quisqueyano de los Medias Rojas.

Ramírez, con 36 años, ha escrito un capítulo muy diferente con los Dodgers.

Se presenta a las instalaciones de entrenamiento del equipo en Arizona a las seis de la mañana todos los días, uno de los primeros jugadores en el lugar, si no es que el primero. Combina yoga con levantamiento de pesas y corre las bases.

Los aficionados han tomado nota de ello.

A principios de marzo, los Dodgers vendieron cerca de 49,000 boletos en el primer día en que estuvieron disponibles para juegos individuales, tres días después de que se acordó el regreso de Ramírez. Ello significa una venta de alrededor de 12,000 boletos adicionales de los que se vendieron el mismo día el año pasado.

"Pienso que ésta va a ser la mejor fase de su carrera'', comentó el propietario de los Dodgers, Frank McCourt.

El contrato de Ramírez incluye una cláusula que le permite optar por dejar al club tras esta temporada. Luego de meses de negociaciones, el dominicano no obtuvo el contrato de largo plazo que buscaba, y ciertamente tampoco logró el acuerdo de $160 millones por ocho años que tenía en Boston, de donde forzó su salida el 31 de julio.

Sin embargo, dice que está feliz en Los Angeles.

"Venir aquí fue muy divertido, como unas vacaciones'', dijo. "Un lugar donde me puedo relajar, jugar béisbol y divertirme. Es por eso que quería regresar''.

Ramírez es de los pocos jugadores que capturan la atención dentro y fuera del terreno de juego, colocándose a un nivel en el que se encuentran los otros grandes astros deportivos que residen en Los Angeles: Kobe Bryant (de los Lakers de la NBA) y David Beckham (del Galaxy de la MLS).

Su habilidad para bromear le da a la ciudad un atleta carismático con el mejor sentido del humor desde que Shaquille O'Neal entretenía a los aficionados en el Staples Center con los Lakers.

" ¿Qué es la vida si uno no se divierte? Es una bendición poder jugar y ganar tanto dinero'', dijo Ramírez.

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