Béisbol

Un notable Liván le quita el invicto a los peces

CON UNA sabía combinación de lanzamientos de baja intensidad y alta inteligencia, el cubano Liván 
Hernández controló a la joven batería de los Marlins y demostró que siempre juega bien contra el equipo 
que lo llevó a la gloria.
CON UNA sabía combinación de lanzamientos de baja intensidad y alta inteligencia, el cubano Liván Hernández controló a la joven batería de los Marlins y demostró que siempre juega bien contra el equipo que lo llevó a la gloria. El Nuevo Herald

Nada dura para siempre, ni la racha de triunfos de los Marlins de la Florida en este inicio de temporada.

Liván Hernández se encargó de recordarselo a los peces anoche con una actuación en el montículo que llevó a los Mets de Nueva York a un triunfo 8-4 delante de 39,412 aficionados que asistieron al Dolphin Stadium con la ilusión de ver al equipo de casa todavía invicto.

Que el ganador del premio de Jugador Más Valioso de la Serie Mundial de 1997 con los propios Marlins suele lanzarle bien a su antiguo equipo no es noticia, sino un patrón que parece repetirse hasta el cansancio.

Para el antillano, este fue su triunfo número 13 contra los peces, seis de ellos en calidad de visitante y como prueba de que Hernández no guarda sentimentalismos -más allá del recuerdo de aquel octubre mágico- ante el club que le dio la oportunidad de brillar en las Mayores.

Como es usual, el medio hermano de El Duque Hernández encerró a los jóvenes Marlins en su trampa de lanzamientos dormidos -sus envíos oscilaron entre las 60 y las 85 millas por hora- e inteligentes al admitir seis hits y dos anotaciones en 6.2 entradas de faena.

Su momento más complicado fue en el octavo, cuando el emergente Wes Helms remolcó la primera de los peces. Hernández le cedió la bola al relevista Brian Stokes que permitió un sencillo impulsor de Emilio Bonifacio, quien lleva cinco choques en fila con dos o más indiscutibles conectados.

"Nos gusto mucho su presencia en el box y en el clubhouse'', había expresado poco antes del comienzo del choque el mánager de los Mets, Jerry Manuel. "Liván tiene mucha experiencia y está acostumbrado a trabajar en circunstancias difíciles''.

Al menos anoche, Hernández no encontró dificultades mayores para dominar en su primera apertura con Nueva York, un equipo que lo había invitado a su entrenamiento de primavera para que luchara por un puesto en la rotación junto con el venezolano Freddy García.

Tras ganar su espacio, el cubano parece dispuesto a demostrarle a los Mets que no se equivocaron.

Su labor fue apoyada por una ofensiva que hizo saltar del box en el quinto episodio a Ricky Nolasco, quien cargó con su primera derrota al aceptar cuatro carreras limpias y siete imparables, incluido un cuadrangular de dos rayitas del dominicano José Reyes en el quinto.

Nolasco no estuvo tan acertado como en su apertura incial contra los Nacionales y se vio en problemas en cada una de las entradas en que trabajó, debido, especialmente, a hombres como Reyes y su compatriota Luis Castillo.

Castillo, otro ex miembro de los Marlins, se fue de 5-4 con una impulsada y dos anotadas, mientras que Reyes, además de su cuadrangular, pegó un doble, y trajo tres para la goma.

Pero si Nolasco no disfrutó de su mejor arsenal, peor le fue al bullpen de los peces que por segunda noche en fila dejó mucho que desear al permitir cuatro rayitas en las cuatro entradas del cierre.

Tampoco el relevo de Nueva York estuvo hermético al pemitir una rebelión del equipo de la Capital del Sol en el noveno.

Si Liván Hernández fue un hueso duro de roer, la presencia esta tarde en el box del venezolano Johan Santana tampoco será un escollo fácil de superar.

Los Marlins esperan que Josh Johnson pueda devolverlos a la senda del triunfo.

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