Béisbol

Los peces nadan en aguas turbulentas

El mánager de los Marlins, Fredi González, discute una jugada con el árbitro de segunda 
base, Eric Cooper.
El mánager de los Marlins, Fredi González, discute una jugada con el árbitro de segunda base, Eric Cooper.

Nueva alineación. Un mismo resultado.

Los Marlins de Florida volvieron a hacer algunas modificaciones en el lineup y una vez más el equipo se quedó corto en la ofensiva, al caer 4-2 ante los Bravos de Atlanta en el segundo desafío de la miniserie que se llevó a cabo ante 17,759 aficionados ayer en la tarde en el Dolphin Stadium.

Fredi González, piloto de la nave floridana, colocó a Jeremy Hermida como quinto bate y utilizó a Ronny Paulino como octavo, un día después de que subiera a Cameron Maybin al segundo orden y bajara a Hermida, Cody Ross y Dan Uggla.

Pero ante el curazoleño Jair Jurrjens nada funcionó y así los peces cayeron por sexta ocasión en sus últimos siete desafíos.

Para colmo de males, el venezolano Aníbal Sánchez salió lastimado del hombro en el quinto inning, una noticia que tiene en vela a un club que ha visto como en 20 partidos consecutivos ninguno de sus abridores se ha anotado un triunfo.

El dominicano Hanley Ramírez se fue para la calle en dos ocasiones, pero tal como sucedió unas horas antes cuando el mexicano Jorge Cantú remolcó cinco, el esfuerzo fue vano y el conjunto terminó engordando más la columna de derrotas.

"No importa lo que haya hecho, al final perdimos y eso es lo que cuenta", se lamentó Ramírez, quien llegó a nueve partidos de por vida con al menos dos estacazos.

A diferencia de los últimos reveses, esta vez, los peces anotaron primero con el bambinazo de Ramírez en el inning inicial.

Pero los Bravos atacaron de inmediato a Sánchez con la misma fórmula, con un jonrón de David Ross que encontró en base a Kelly Johnson.

En el tercer inning otro estacazo, esta vez de Casey Kotchman colocó el juego 3-1 y se mantuvo así hasta el fatídico quinto cuando además de una nueva anotación, por sencillo del cubano Yunel Escobar y doble de Kotchman, se lastimó Sánchez mientras enfrentaba a Jeff Francoeur.

Y aunque el relevo de los peces volvió a hacer un sólido trabajo con Burke Badenhop, Renyel Pinto y Kiko Calero, luego de la salida de Sánchez la ofensiva apenas produjo dos hits más, entre ellos el jonrón de Ramírez en el sexto.

Los peces han producido un promedio de 3.5 rayitas por encuentro en sus últimos 17 partidos. "Nos han tocado pitchers complicados. Por ejemplo, Edinson Vólquez y esta vez Jurjjens que hizo un gran trabajo", se lamentó el piloto.

La sequía ofensiva ha contagiado a casi toda la alineación, pero el brote más severo de esta epidemia lo tiene Dan Uggla, quien ha conectado dos hits en sus últimos 24 turnos al bate y tiene dos remolcadas desde el 26 de abril.

González es optimista con su camarero titular.

"Si alguien puede salir de este slump es Uggla. Estoy seguro de que cuando termine la temporada sus números serán los de siempre, alrededor de .280 de promedio con unos 30 jonrones y cerca de las 100 remolcadas", enfatizó.

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