Béisbol

Santana, una estrella de bajo perfil

EL PITCHER de los Mets de Nueva York, Johan Santana tiene un récord de 5-2, promedio de efectividad de 1.36 y 67 ponches 
en 53 innings en el 2009. Estos números lo encaminan a la temporada más brillante de su carrera.
EL PITCHER de los Mets de Nueva York, Johan Santana tiene un récord de 5-2, promedio de efectividad de 1.36 y 67 ponches en 53 innings en el 2009. Estos números lo encaminan a la temporada más brillante de su carrera. GETTY IMAGES

Entre los lanzadores activos, Johan Santana está en el 28vo lugar en victorias, una más que Russ Ortiz y cinco menos que Chan Ho Park. Eso se debe más al tiempo que pasó como relevista con Minnesota que a sus 41 aperturas con los Mets, en las que pudo haberse acreditado muchos triunfos más si no fuera por una falta de apoyo ofensivo y un bullpen débil en el 2008.

Todo indica que el venezolano, considerado por muchos el mejor pitcher de Grandes Ligas, está en una encrucijada en su carrera. Para el 21 de mayo Santana-con récord de 5-2, efectividad de 1.36 y 67 ponches en 53 innings en el 2009-sigue encaminado a la temporada más brillante de su carrera, en cuanto a números se refiere.

Su legado en el béisbol podría depender del futuro muy cercano.

A los 30 años de edad, a Santana le podría quedar una década más o menos de lanzar en Grandes Ligas, con metas a lograr y récords a qué acercarse. Los próximos seis años podrían determinar si Santana llegará o no al Salón de la Fama, si ganará 300 juegos o si se convertirá en un héroe de octubre. Está en el apogeo de una carrera que algún día podría definirse mayormente por su tiempo con los Mets.

"Puede que tenga la oportunidad de hacer algo especial'', expresó Santana.

Tomando en cuenta todo esto, es extraño ver a un jugador proceder con logros tan grandes de una forma tan sutil. Santana, en términos francos, no llama tanto la atención, aparte de su cambio de primera categoría y su proeza en el montículo.

A Roger Clemens se le conocía por su aire competitivo y hasta arrogancia; Randy Johnson por su estatura; Tom Glavine y Greg Maddux eran conocidos por sus estilos elegantes; el dominicano Pedro Martínez tanto por su ego como por algunas de las mejores temporadas logradas en la historia del béisbol.

Sin embargo, a Santana no se le ve nada de eso. Nunca ha ponchado a 300 bateadores en una campaña, ni ha llegado cerca. Nunca se le ha visto gesticular mucho en el montículo, ni gritar. Nunca ha tirado 100 millas por hora, ni ha lanzado en Serie Mundial.

Nunca ha sido suspendido, ni dado positivo por esteroides ni tampoco ha exigido un cambio de equipo.

En otras palabras, nunca ha hecho las cosas que hacen los atletas de hoy en día, con una publicidad ganada por manipulación ni una atención no deseada.

En vez de todo eso, Santana simplemente ha hecho su trabajo en la lomita.

"Aprendí algo. No demuestro mis emociones'', comentó Santana. "Pero puedes estar seguro de que cuando estoy ahí, hago saber a todos que voy a tirar la bola. No voy a hacer muecas."

En el montículo se puede decir que Santana es manso. Ha propinado 32 pelotazos en su carrera, promediando uno cada 50 innings. Martínez y Johnson llevan una proporción 60 por ciento mayor.

"No es una figura imponente como lo son ellos, pero tiene el mismo material'', acotó el jardinero de los Mets, Gary Sheffield, sobre Santana. "Eso está por encima de todo. Mira su tamaño. Es realmente como un Pedro Martínez a la zurda."

Afirma Sheffield que los bateadores no temen a Santana como lo han hecho con Martínez o Johnson. Y la fama del venezolano es de un talento sin igual. En una encuesta reciente entre los peloteros, fue nombrado el mejor pitcher del béisbol con la misma frecuencia aproximadamente que Roy Halladay y Josh Beckett.

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