Béisbol

Lanzador cubano reverdece laureles tras momentos duros

Danys Báez.
Danys Báez.

La sonrisa es la expresión que más delata a Danys Báez.

Sus palabras ciertamente contienen los rasgos de la felicidad, pero son los gestos de su rostro los que revelan el testimonio más fiel de cuán afortunado se siente por estos días el deportista cubano.

"Me siento mejor que nunca. Mi brazo está mejor que en cualquier etapa de mi carrera'', señaló el relevista de los Orioles de Baltimore, de visita en el Land Shark Stadium para una serie de tres desafíos ante los Marlins de Florida.

Atrás quedó la operación, los días de incertidumbre entre los que recuerda la vez que le quitaron las vendas.

‘‘Cuando vi los hematomas y como había quedado aquello, pensé que nunca más lanzaría'', admitió Báez, quien se sometió una operación de Tommy John en el 2007, que le hizo perder la campaña del 2008. "Pero enseguida me entregué de lleno a la recuperación física''.

También mira por el retrovisor el spring training pasado cuando quería ser abridor y no pudo hacerlo, lo que hizo temer su continuidad en las Mayores.

Ahora Báez es uno de los relevistas más confiables de la Liga Americana. Y sus números así lo prueban.

Exhibe efectividad de 3.22 y un WHIP -hombres que embasa por cada inning- de 1.05, realizando un rol dual, de relevista intermedio y en ocasiones siendo el hombre que le prepara el terreno al cerrador.

Pero el número más importante para él es otro. "Llevo más de 35 innings (36.1), cuando pensé que a estas alturas tendría mucho menos'', apuntó el serpentinero de 31 años y que fue calificado recientemente por el piloto de los Orioles, David Trembley, como una "agradable sorpresa''.

Para que esta sorpresa se materializara se alinearon varios sucesos. "La salud en primer lugar, y también el trabajo del coach de pitcher (Rick Kranitz), quien trabajó con mi mecánica. Lo otro es que he estado utilizando más mi split finger (recta de dedos separados), que es mi mejor pitcheo'', analizó.

El despliegue que ha hecho en la lomita ha atraído el interés de otras organizaciones y -debido a que para el final de esta campaña ya podrá ser agente libre- pudiera ser una pieza de intercambio para cuando se acerque la fecha límite para cambios directos, el 31 de julio.

"Claro que me halaga que otros equipos estén interesados en mí, sobre todo, luego de todo lo que he pasado. A todo pelotero le gusta que algún equipo lo considere para ayudarlo a ir a los playoffs o para ganar un campeonato'', enfatizó.

El 2010 aún está lejos, no para los peloteros que como Báez serán agente libre.

"Falta todavía, pero sé que me gustaría firmar un contrato al menos por dos años'', informó Báez, quien admitió que aún le ronda en la cabeza la posibilidad de volver al rol en el que más éxito llegó a tener en las Mayores, el de cerrador.

Pero por ahora, Báez se enfoca en continuar disfrutando y sonriendo por esta segunda oportunidad; por el advenimiento del éxito en su vida como pelotero.

"Siento que he vuelto a nacer'', manifestó el relevista antillano.

Artículos relacionados el Nuevo Herald

  Comentarios