Béisbol

EEUU le gana Cuba en el mundial de Italia

Dos jugadores sin identificar estadounidense (detrás) y cubano durante la final del Campeonato del Mundo de béisbol que ha enfrentado a ambas selecciones en Nettuno, provincia de Roma (Italia) hoy domingo 27 de septiembre. El equipo estadounidense se ha impuesto por 10 a 5 y se han proclamado campeones del mundo por segundo año consecutivo.
Dos jugadores sin identificar estadounidense (detrás) y cubano durante la final del Campeonato del Mundo de béisbol que ha enfrentado a ambas selecciones en Nettuno, provincia de Roma (Italia) hoy domingo 27 de septiembre. El equipo estadounidense se ha impuesto por 10 a 5 y se han proclamado campeones del mundo por segundo año consecutivo. EFE

Estados Unidos le propinó otro golpe al mismo corazón del deporte cubano: la pelota.

Con una ofensiva oportuna y de largo metraje la novena estadounidense volvió a derrotar a la antillana, en esta ocasión por paliza 10-5, para ganar el domingo la XXXVIII Copa Mundial de Béisbol.

Con la victoria, los norteamericanos retuvieron el título que lograron en Taipei 2007 frente a los propios cubanos y confirmaron que son sus nuevos verdugos en eventos internacionales.

El revés frente a la novena de las barras y las estrellas ratifica el mal momento por el que atraviesa este deporte en Cuba, que no gana un torneo importante desde que obtuviera el primer lugar en la Copa Intercontinental de Taiwán en el 2006.

La lista de fracasos en los últimos años en los principales torneos de envergadura se remonta al Preolímpico de La Habana en el 2006 y continúa en el Mundial del 2007 en Taipei, donde cayeron frente a Estados Unidos, lo que les cortó una racha de nueve títulos al hilo.

Luego volvieron a ceder en los Juegos Olímpicos del 2008 en Pekín ante Corea del Sur, que les ganó dos veces, y después fueron humillados doblemente con 18 entradas seguidas sin carreras a manos de Japón en el Segundo Clásico Mundial del 2009, cuando terminaron en sexto lugar.

Esta nueva derrota del equipo antillano el domingo en la Copa Mundial en Nettuno, Italia, ha caído como un balde de agua fría en la isla donde ya muchos fanáticos reconocen que el béisbol cubano no es el mismo de hace algunos años.

"Hemos decaído, el nivel de hoy no es el mismo de otros años. Estoy convencido de que Cuba pierde siete de 10 ante este equipo de Estados Unidos'', expresó el aficionado Iván Campos.

Y Campos tiene toda la razón.

La más reciente derrota del equipo que dirigió el mánager Esteban Lombillo confirma que mientras la calidad del béisbol ha mejorado en eventos internacionales, el nivel de Cuba ha disminuido.

Muchos dirigentes deportivos de la isla siguen tratando de justificar los reveses de Cuba poniendo como único argumento que el nivel de la pelota internacional ha mejorado, cosa que es cierta, pero que no es la única verdad. La otra verdad es que la calidad del béisbol cubano ha caído con relación a otras etapas de su historia.

Y dicha realidad tiene sus razones. Las deserciones de peloteros en los últimos años en busca de jugar en Grandes Ligas ha ido desangrando a la pelota cubana y la falta de recursos ha llevado a una parálisis cualitativa en el deporte de las bolas y los strikes.

Los peloteros, en cualquier instancia donde actúen, necesitan para llegar al tope de la potencialidad natural que poseen, foguearse de manera constante frente a los mejores jugadores del mundo y tener al alcance de sus manos las condiciones técnicas y económicas que se requieren en la pelota moderna.

El temor a que sus atletas y técnicos deserten obligan a las autoridades cubanas a restringir ese fogueo que se necesita ante jugadores de Grandes Ligas, así como el intercambio de conocimientos técnicos con el béisbol organizado de Estados Unidos.

Entre los casos más recientes de deserciones se encuentran los lanzadores Aroldis Chapman y Yunieski Maya, así como el inicialista Leslie Anderson.

Chapman acaba de recibir el permiso como agente libre y se espera una batalla entre los equipos para adquirir los servicios de este joven de 21 años que pudiera firmar un contrato de $50 millones.

Las deserciones no se van a detener hasta que no se aplique en Cuba la única solución que puede evitarlas: integrarse a la familia del béisbol profesional con el regreso a las Series del Caribe y permitir que sus peloteros puedan desarrollar al 100 por ciento sus aptitudes naturales jugando en Grandes Ligas, con el derecho a regresar al país en que nacieron donde son ídolos de la afición.

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