Béisbol

El dolor impulsa el triunfo de los Angelinos

El jersey de Nick Adenhart en el dogout de los Angelinos.
El jersey de Nick Adenhart en el dogout de los Angelinos.

cap Todos fueron a tocar su imagen en la pared, como si el contacto con su foto lo pudiera traer de vuelta. Al menos que el gesto sirviera de agradecimiento para quien no estuvo en el terreno pero fue igual de responsable en el éxito del equipo.

Ya quedaban pocos aficionados, pero los que permanecieron en el parque el lunes en la noche observaron un espectáculo único: un grupo de hombres llorando como niños en un tributo espontáneo al lanzador que habría celebrado con ellos la corona divisional, si un absurdo accidente de tráfico no le hubiera arrebatado la vida y la promesa de una carrera en las Grandes Ligas.

Si los Angelinos de Los Angeles llegan a la Serie Mundial, tendrían que construirle un momumento en Anaheim a Nick Adenhart, la trágica figura de 22 años que les sirvió de punta de lanza para superar un momento sombrío y convertirse en uno de los clubes más temibles del béisbol.

Porque muy pocos imaginaban que los Angelinos serían capaces de dejar atrás el dolor por la pérdida de su principal prospecto de pitcheo, además de algunas lesiones de piezas clave como Vladimir Guerrero, Ervin Santana y John Lackey, entre otros.

Cuando Jim Adenhart le agradeció a los jugadores el apoyo ante la tragedia de su hijo en una reunión a puertas cerradas a principios de abril, ni los más fuertes pudieron contener las lágrimas ante un hecho que los empequeñecía, que les recordaba que las Mayores no son una torre de marfil, que hay algo más importante más allá del deporte...

Pero mientras las derrotas parecían echar por la borda la temporada del conjunto angelino en el inicio de la temporada, poco a poco comenzó a darse un cambio, en principio inadvertido y luego abiertamente reconocible, en la actitud de cada uno de los peloteros que escuchó las palabras del padre.

De manera natural, los Angelinos se envolvieron en la bandera del recuerdo de Adenhart y comenzaron un repunte que pocos imaginaron. Aguantaron a pie firme los embates rivales -la explosión de Kendry Morales tuvo mucho que ver en esto- y cuando regresaron los lesionados estaban en condiciones de iniciar el asalto definitivo al título de la división.

Ahora los Angelinos están de vuelta a los playoffs por sexta ocasión en los últimos ocho años y no piensar abandonar la memoria del compañero caído, que se ha erigido en una suerte de escudo contra la adversidad.

"No hemos dejado de recordar a Nick ni un día'', expresó el mánager Mike Scioscia. ‘‘El año entero hemos jugado con un peso en el corazón. Pero no se trata de nosotros sino del apoyo que podamos darle a la familia de Nick en cualquier manera posible. Su memoria nos ayudará a seguir adelante''.

Tal vez por eso, todos tocaron su imagen en la cerca del jardín, como quien venera algo sagrado y piensa que ese gesto traerá buena suerte. Los Angelinos no lo dudan. El recuerdo de Nick Adenhart los ha puesto de nuevo a soñar.

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