Béisbol

Un periodista con mayúsculas

EL PERIODISTA del Canal 23 Univisión José Luis Nápoles entrevista a Luis Alberto Acosta durante el lanzamiento 
del libro Confesiones, más allá del dugout. Acosta falleció el pasado 21 de noviembre en Miami.
EL PERIODISTA del Canal 23 Univisión José Luis Nápoles entrevista a Luis Alberto Acosta durante el lanzamiento del libro Confesiones, más allá del dugout. Acosta falleció el pasado 21 de noviembre en Miami.

Todavía no puedo creerlo, aunque la realidad se abra camino entre viejos colegas y lo confirme el llanto de su familia cercana. El pasado 21 de noviembre falleció de un aneurisma cerebral el periodista, Luis Alberto Acosta, quien residía en Miami hace algunos años.

A sus 63 años aún le quedaban proyectos por delante y sueños pendientes. Disfrutaba en libertad, con la compañía de su inseparable esposa, Teresita de Paz, dos hijas y tres nietas.

Profesional, objetivo y versátil. Muestra de ello fueron sus publicaciones ya en el exilio. Un libro de poemas eróticos y sus "Confesiones mas allá del Dugout'', con las vivencias de peloteros y entrenadores cubanos que abandonaron la isla.

Tuve el privilegio de contar con su apoyo cuando llegue a la radio de Villa Clara, a principio de la decada del noventa. Impartía clases en un curso para comentaristas deportivos, pero en mi caso particular, ya la emisora CMHW me había empleado. Eramos también colegas y me asesoraba todo el tiempo. Con su partida aún me quedaban lecciones por completar.

En el se combinaban talento y preparación, podía brillar en radio, televisión o prensa escrita.

Nunca supe realmente en cuál de ellas era mejor. Solo conozco de su enorme estatura como profesional y ser humano, enemigo del facilismo y la mediocridad. Juntos transmitimos algunos eventos en exteriores, y disfrutabamos con sano orgullo de aquellas emisiones de la "La Explosion de las Doce'', inolvidable programa de campeones que sigue al aire en Villa Clara, donde Luis trabajó por casi 30 años.

En televisión fue el presentador titular de los deportes, hasta que un intento de ‘‘salida ilegal del pais'' lo dejo fuera de su profesión. Las mismas medidas que antes lo sacaron de la radio por sus críticas al sistema. Acosta disparaba certero y no tiraba con salvas. Se destacó en los Juegos Panamericanos de 1991 en la Habana, pero varias veces le impidieron salir al extranjero.

Analizar cualquier situación con agudeza, le trajo problemas, pero le sobró dignidad para enfrentar la embestida de los oportunistas.

Fue brillante: La muerte no es verdad cuando tu nombre se escribe en mayúsculas. Gracias por todo maestro: lo digo a nombre de muchos, aquí y allá.

  El sabado 28 de noviembre, su familia oficiará un misa en su nombre, a las 2 p.m. en la iglesia St Timothy, en Miller Drive (56 calle) y la 102 Avenida del SW.

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