Béisbol

La hora del relevo

EN PLENA faena con los Bravos de Margarita, en Venezuela. Una lesión tendrá 10 días de para a El Duque. El derecho debería considerar la opción de convertirse en relevista.
EN PLENA faena con los Bravos de Margarita, en Venezuela. Una lesión tendrá 10 días de para a El Duque. El derecho debería considerar la opción de convertirse en relevista.

Orlando "El Duque'' Hernández sufrió una lesión en el músculo cuádriceps derecho, el viernes en el tercer episodio de un partido entre los Bravos de Margarita y los Caribes de Anzoátegui, en el béisbol profesional venezolano.

Según se reporta, la lesión necesita un mínimo de 10 días para su recuperación, luego de habérsele practicado una resonancia magnética. De este modo, el lanzador derecho termina su actuación en la ronda eliminatoria y confía actuar en la postemporada.

Con esta nueva lesión, debemos preguntar. ¿No se dará cuenta el pitcher cubano que sus aspiraciones de regresar a Grandes Ligas en función de abridor será una tarea casi imposible?

Desde hace algo más de tres años la tarea de El Duque no tenía que ser como abridor, de haberlo hecho como relevista es posible que no hubiera caído en las constantes lesiones que lo han puesto casi al punto del retiro.

La razón es sencilla: lo más difícil para un abridor de Grandes Ligas no está en la calidad de los bateadores a los que debe enfrentar, ni los momentos de tensión que encuentra en un partido. Lo peor de todo es lanzar cada cinco días durante seis meses de temporada, y si a esto se le agregan los juegos de pretemporada, pues hablamos de un brazo, unas piernas y las diferentes partes del cuerpo de un lanzador que tienen que estar en actividad durante casi ocho meses.

Para evitar lesiones, un pitcher necesita estar preparado física y mentalmente. Y éste no es el caso de El Duque.

Confiamos que esta lesión no lleve al retiro definitivo del cubano. Si alguien merece otra oportunidad, esa persona es Orlando.

Su ansiado regreso a las Mayores depende de varios factores, entre ellos su propia inteligencia. Si el antillano retorna después del tratamiento, debería hacerlo como relevista. De esta forma, podría trabajar sin tener que lanzar 80 o más envíos ni sumar decenas de movimientos.

Como relevista, si algún equipo lo invita al campo de entrenamiento y hace una buena actuación, con algo de suerte pudiera recibir esa oportunidad de regresar a Grandes Ligas.

El Duque ha sido un gran abridor, primero en la pelota cubana y luego en las Mayores. Pero ese tiempo ya pasó. Es historia.

En estos días de recuperación, el antillano debe sentarse y pensar con la misma calma y claridad mental que lanza cuando sube a la lomita.

  Comentarios