Béisbol

La valentía tiene su momento

AROLDIS CHAPMAN
AROLDIS CHAPMAN Assciated Press

Aroldis Chapman nació en una tierra donde la naturaleza respira béisbol, pero con un atraso técnico de varias décadas con relación a la pelota de Grandes Ligas.

El zurdo sufrió su primer encontronazo con las lesiones -aparente no es grave y volvería al box el lunes- y podría ser enviado a las Menores por ser una víctima más de los tantos errores que se cometen en dicho béisbol.

Después de tres buenas demostraciones con los Rojos de Cincinatti, Chapman sufrió el pasado lunes su primer percance en la pretemporada cuando abandonó el partido contra los Rockies de Colorado en el séptimo episodio al sufrir una contracción muscular en la región lumbar.

El mánager de los Rojos, Dusty Baker, visitó el montículo después de darse cuenta de que Chapman se resentía la espalda cuando soltaba su bola rápida. Luego de su salida de la lomita, los Rojos lo examinaron y vieron que sufría de espasmos en la parte baja de la espalda.

El serpentinero antillano es un candidato a la plaza de quinto abridor de Cincinnati. La decisión vendría bien pronto.

"El no dijo nada'', expresó Baker. "En Cuba a los peloteros les enseñan a no quejarse y Chapman mantuvo ahora ese código. El no estaba tirando su recta fuerte y dependía de sus bolas de rompimiento. Vimos que algo andaba mal y lo sacamos''.

Chapman calló su dolor de espalda y estos problemas en el béisbol de Estados Unidos se dicen antes, pues le pueden costar la carrera a un pelotero y hacerle perder millones de dólares al equipo que invirtió en sus servicios.

Aroldis debe comprender que ya no está en Cuba donde los peloteros callan lo que sienten por temor a represalias o por necesidad de comer. Debe saber que ya no está en un país donde le exigen demasiado a un pelotero a cambio de un salario de explotación. Debe abrir sus ojos y darse cuenta que está en el béisbol de Estados Unidos donde se le pagan millones a un jugador para actuar de manera profesional dentro y fuera del terreno.

Una de esas formas profesionales de actuar es que el jugador le diga al entrenador o al mánager cualquier problema que lo esté afectando física o mentalmente, pues el estar en excelentes condiciones depende en gran parte la marcha del equipo, el éxito de su carrera y pone en peligro la inversión económica que se hizo con el pelotero.

Los Rojos de Cincinnati llegaron a un pacto con Chapman por $30.25 millones para que emplee su recta supersónica que llega hasta la velocidad de 100 millas por hora, para que mejore su control, su curva y el cambio de velocidad. Pero también para que cambie los conceptos erróneos que trae de un béisbol que lleva 49 años alejado de la familia profesional.

En el béisbol cubano de las últimas cinco décadas, decenas de brazos privilegiados han sido maltratados hasta llevarlos a lesiones serias que pusieron fin o afectaron sus carreras.

Están los casos de José Luis Alemán, Faustino Corrales, Maels Rodríguez, Lázaro Valle, René Arocha y Norge Luis Vera, por sólo mencionar a un grupo reducido.

"En la Serie Nacional y para asistir a eventos internacionales se exigen resultados y los lanzadores en busca de hacer el equipo se callan aunque tengan dolores en sus brazos'', dijo Nelson Díaz, el mejor árbitro en la historia de las Series Nacionales. ‘‘Las lesiones se producen por diferentes razones, entre ellas trabajar con dolores, una preparación física inadecuada y una mecánica atrasada con relación a los lanzadores de Grandes Ligas''.

Chapman tiene 22 años y un talento natural envidiable, pero también debe pulir detalles técnicos y adaptarse a un medio desconocido.

Esperemos que su lesión no sea grave y que regrese en breve tiempo a la lomita de los Rojos. Y confiemos también que su primer error le sirva de experiencia en sus aspiraciones de triunfar en Grandes Ligas.

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