Béisbol

Los Yankees apuntan a la corona número 28

Joe Girardi lució el número 27 la pasada temporada y sus Yankees respondieron con la conquista de 27mo corona de la Serie Mundial.

Año nuevo, otro número en el uniforme de Girardi: el 28. Después de conseguir su primer campeonato en nueve años y destronar a los Filis de Filadelfia, Nueva York no se quedó de brazos cruzados apenas se recogió el confeti de las calles del sur de Manhattan.

Ahora quieren ser el primer equipo que revalida el título desde que ellos mismos lo lograron con su tricampeonato entre 1998-2000.

Sus rivales en el Este de la Liga Americana los señalan como el rival a vencer y ciertamente lucen con el mismo potencial que el año pasado, cuando fueron el único equipo que anotó más de 900 carreras.

Se puede decir que incluso ahora están más fuertes con la adición de Javier Vázquez a la rotación de lanzadores abridores.

¿Cómo que no? Procedente de Atlanta, el pitcher boricua registró más ponches y una mejor efectividad que CC Sabathia. Esos números también opacan los de A.J. Burnett y Andy Pettitte, los otros dos estelares lanzadores.

Y tampoco se estuvieron con miramientos de nostalgia al desprenderse de Johnny Damon, Hideki Matsui y Melky Cabrera, todos piezas importantes en la campaña de 2009. Matsui fue el Jugador Más Valioso de la Serie Mundial, pero el equipo le dejó que firmase contrato con los Angeles al considera que no valía la pena retenerlo para ser exclusivamente el bateador designado.

Curtis Granderson, Nick Johnson y Randy Winn se suman a una de las nóminas más talentosas de las Grandes Ligas, un equipo para el cual el hábito de ganar títulos nunca le aburre.

Más allá de seleccionar un quinto abridor, adelantar a Robinson Canó en el orden ofensivo o el jardín adecuado que debe cubrir Granderson, el gran desafío de Girardi es asegurar que la motivación no se pierda.

"Se supone que uno debe repetir cada año. Eso es lo que espera aquí y eso lo sabemos'', dijo Girardi, quien emprenderá su tercera campaña al frente del conjunto del Bronx.

"La presión viene de nosotros mismos. Quiero ganar este año con el mismo deseo del año pasado y el previo'', afirmó. "Es algo que uno aprende a lidiar. Es algo con lo que he tenido que lidiar desde que fue jugador''.

El pecado de la complacencia es lo menos que se debe esperar de estos Yankees, al estar avisados que siempre están en la mirilla de los demás.

"Repetir es tal vez lo más difícil todo'', comentó el catcher puertorriqueño Jorge Posada. "Todo el mundo juega algo diferente cuando a nosotros nos toca visitarles o ellos vienen a Nueva York''.

"Tienes que jugar como un campeón, con el orgullo de lo que has logrado. Tenemos el equipo para volver a conseguirlo'', añadió.

Lo que hicieron los Yankees fue inyectar más juventud a su ofensiva: Granderson reemplaza a Cabrera en el central, Brett Gardner sustituye a Damon en el izquierdo y Nick Johnson releva a Matsui como el designado.

Aún cuando los rostros nuevos no tengan el mismo nivel de sus antecesores, los baluartes de siempre --Alex Rodríguez, Derek Jeter, Mark Teixeira, Posada y Canó, deben mantener intacto el funcionamiento de una maquinaria que sacudió 244 jonrones, 20 más que el siguiente en la lista.

Y ahora podrán contar con Alex Rodríguez desde el principio. El tercera base dice que se ha recuperado plenamente de la operación en la cadera que le hizo perder el primer mes de la pasada campaña. A A-Rod sólo le faltan 17 jonrones más para alcanzar el hito de los 600.

Granderson, a quien adquirieron en un canje de Detroit, viene de su primera campaña con 30 cuadrangulares y en teoría luce superior a Damon, aunque su lastre es su promedio de embasado, particularmente contra lanzadores zurdos, un anémico .183.

También es propenso a poncharse demasiado, al igual que el jardinero derecho Nick Swisher. El total combinado de ambos fue de 267,

Canó subirá al quinto puesto en el orden ofensivo, el que antes tenía Matsui. El dominicano fue el segunda base con mejor promedio (.320) el año pasado y su slugging (.520) tampoco estuvo mal.

Conforme pase la temporada, el torpedero Jeter y el cerrador panameño Mariano Rivera generarán discusión al cumplir el último año de sus contratos. Lo previsible es que ambos mantendrán la boca callada al respecto y el equipo ha reiterado su tradicional postura de que no negocia nada hasta que el pacto previo expire.

En cuanto al pitcheo, se puede argumentar que la rotación de Boston es la mejor en el Este de la Liga Americana, pero la de los Yankees no se queda muy atrás y con Rivera tienen al mejor taponero.

Girardi se inclinó por Phil Hughes para la plaza quinto abridor en vez de Joba Chamberlain, a quien estar en el bullpen pinta como lo más beneficioso para todos.

"Vamos a tener las manos llenas este año, pero tenemos la gente que nos ayudará a salir adelante'', dijo Sabathia, quien el domingo en la noche estará en el montículo en Boston para el arranque de la campaña regular.

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