Béisbol

Joey Espada, el coach más joven en Grandes Ligas

JOEY ESPADA le da instrucciones a Chris Coghlan en el partido del viernes contra los Dodgers.
JOEY ESPADA le da instrucciones a Chris Coghlan en el partido del viernes contra los Dodgers. The Miami Herald

El menudo número 4 de los Marlins de Florida se coloca al borde del infield y recibe rolling tras rolling durante las prácticas del equipo. Pero el nuevo rostro boricua de los peces no llegó para desbancar a Hanley Ramírez o Dan Uggla.

Su trabajo tampoco será sustituirlos. Es más, ni siquiera es jugador, aunque tiene un rostro que delata otra cosa.

"A veces tomo rolling con ellos, pero mi labor es otra y eso lo tengo claro'', señaló Joey Espada, el nuevo coach de la tercera base de los Marlins y quien a sus 34 años es el técnico más joven de las Grandes Ligas.

Espada, quien nació en Santurce y reside en Dorado -también en la isla- y en West Palm Beach, nunca antes había vestido un uniforme de Grandes Ligas. Como jugador no pasó de Triple A y precisamente al no encontrar un camino hacia las Mayores, fue que decidió en el 2006 abrirse paso hacia su sueño por otra vía.

"Estaba cansado de jugar en Triple A. Así que empecé a hacer algunas llamadas y los Marlins me dieron la oportunidad como coach de bateo del equipo clase A baja, el Greensboro. Luego estuve en Júpiter y terminé dos años como coordinador de infield de la organización en las Ligas Menores'', apuntó.

En medio de su tercera temporada como coach de tercera base de los Lobos de Arecibo, de la liga de béisbol de Puerto Rico, Espada recibió la llamada que siempre estuvo esperando desde que decidió allá en su isla natal que quería dedicarse al béisbol para el resto de su vida.

"Iba manejando de Arecibo a Dorado, justamente luego de que el juego lo suspendieran por lluvia. Ahí recibí una llamada y vi que era Larry (Beinfest). Yo ya había hecho algunas entrevistas con ellos, así que pensé que esa podía ser la noticia. Cuando me lo dijo empecé a gritar solo en el carro'', recordó con una carcajada Espada.

En su primer spring training, a su llegada a Júpiter, el boricua se encontró no sólo con dos amigos -Fredi González y Carlos Tosca- sino también con un consejo que se convirtió en un postulado para él desde que fue nombrado coach.

"Fredi me dijo: sé tú mismo y confía en tus ins

tintos'', admitió. "Y la gerencia me lo repitó y también me dijo que disfrutara de mi trabajo''.

Y hasta ahora sí que lo ha disfrutado. Incluso espera hacerlo cuando cometa ese primer gran error, imposible de evitar en esta profesión.

"Estoy preparado para cuando eso suceda, y si no lo cometo, entonces no debo estar allá afuera'', filosofó.

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