Béisbol

Colapsa el bullpen

NATE ROBERTSON permitió seis carreras, tres de ellas limpias, en cinco innings.
NATE ROBERTSON permitió seis carreras, tres de ellas limpias, en cinco innings. The Miami Herald

El tiempo parece que se detuvo en el Sun Life Stadium.

Lo que se vivió el martes fue exactamente lo mismo del lunes y pareció que los Marlins de Florida y los Rojos de Cincinnati se quedaron detenidos para repetir la historia.

Los peces cayeron 10-8 ante una asistencia anunciada de 10,681 aficionados en un desafío que tuvo prácticamente los mismos ingredientes de la derrota del lunes.

Al igual que en el primer choque de la serie, el desafío se fue a extrainning y tal como sucedió unas horas antes los peces dejaron escapar una oportunidad de bases llenas en las postrimerías del encuentro y al final, fueron los visitantes que salieron festejando y los Marlins con el rostro de la desesperanza.

"Una derrota difícil de digerir, igual que la del lunes. Tuvimos chance de voltear el arcador y al final no lo hicimos'', dijo Jorge Cantú, quien registró su nombre en el libro de récords al conectar una imparable y remolcar una carrera por octavo juego consecutivo, igualando una marca para inicio de temporada que databa de 1921 cuando lo hizo George Kelly con lo ya extintos Gigantes de Nueva York.

Los eventos, dramáticamente similares a los del lunes, también incluyeron otra actuación negativa del abridor floridano, Nate Robertson, quien al igual que Ricky Nolasco recibió el castigo de los batazos de largometraje de los Rojos.

"Esta es la primera vez desde que empezó el spring training que sentí inconsistencia. Mis sliders no rompieron y terminaron llegando en forma franca'', apuntó el zurdo que llegó procedente de los Tigres.

Robertson abandonó el montículo después de cinco innings y con el marcador abajo 6-1. El zurdo recibió dos cuadrangulares -para que los peces sumen cinco en los últimos dos días luego de permitir dos en los primeros seis partidos- con cinco imparables, seis anotaciones y tres limpias. Además otorgó dos boletos y ponchó a tres.

Una noche antes, los floridanos llegaron con el juego nivelado en el noveno inning, las bases llenas y un out, y no pudieron anotar.

Esta vez fue en el octavo, cuando los peces pisaron el plato tres veces por jonrón de Cody Ross para empatar. Pero la ofensiva llenó las almohadillas después del estacazo, y Cameron Maybin se ponchó parado.

El bambinazo de Ross logró recomponer otra muy discreta actuación del relevista José Veras, quien permitió dos anotaciones en un inning y ahora exhibe efectividad de 15.43.

Al final de la noche, la gerencia de los peces, incluyendo al dueño Jeffrey Loria, se reunió a puertas cerradas con el mánager Fredi González.

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