Béisbol

Contagio de jonrones

LOGAN MORRISON (#20) y Dan Uggla celebran sus jonrones en el sexto.
LOGAN MORRISON (#20) y Dan Uggla celebran sus jonrones en el sexto. Associated Press

Los Marlins se encuentran todavía muy lejos de los Bravos de Atlanta, pero no por eso renuncian a ganar juegos contra los líderes de la División Este.

Al ritmo de cuatro cuadrangulares -dos de ellos en los primeros turnos del juego-, los peces respaldaron una excelente labor de Chris Volstad y derrotaron 7-1 a los Bravos para reducir en algo la distancia que los separa.

Todavía se encuentran a 7.5 juegos de diferencia, pero los Bravos deberían preocuparse de un equipo que llegó a Atlanta con tres series ganadas de manera consecutiva y está desempeñándose sin presión en el terreno.

Ya no tienen nada que perder.

Desde el inicio del encuentro quedó claro que la suerte estaba del lado de los floridanos, cuando Cameron Maybin y Logan Morrison sacaron bolas del parque uno detrás del otro ante los envíos de Tommy Hanson.

Nunca antes en la historia de la franquicia se había comenzado un juego con los dos primeros hombres pegando jonrones seguidos.

Pero no satisfechos con esto, los Marlins volvieron a repetir la dosis en el sexto, cuando Dan Uggla pegó su 29no jonrón de la temporada y el próximo bateador, Gaby Sánchez, su 16to.

Ya el propio Uggla había remolcado una carrera en el tercero con una conexión al campocorto, y como si fuera poco, Volstad se contagió y trajó una para el plato en el segundo con un hit.

Esa carrera fue una especie de autoafirmación para Voltad, pero de la manera en que se presentó en el montículo no le hacía mucha falta. El derecho trabajó ocho entradas en las que admitió seis hits y una carrera, no regaló boletos y ponchó a tres.

El único que le pudo hacer daño fue el novato Jayson Heyward en el octavo, cuando pegó un cuadrangular solitario. Fuera de eso, Volstad estuvo hermético.

Su rival, Hanson, había iniciado el desafío con la credencial que jamás había perdido ante los peces y presentaban ante ellos balance de 3-0, pero esta vez no le quedó más remedio que cargar con la derrota.

Hanson se marchó luego de cinco entradas en las que permitió ocho imparables, incluidos los cuatro vuelacercas, y siete carreras. No dio bases por bola y ponchó a tres.

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