Béisbol

Sobran los asientos vacíos

Cuando los Rojos hicieron debutar a Aroldis Chapman a fines de agosto, los jugadores del equipo creyeron que su recta de 103 millas por hora finalmente harían llenar los asientos del Great American Ball Park.

"Nos decíamos eso en el bullpen'', contó el relevista de Cincinnati Sam LeCure. "Nos decíamos, ‘espero que cuando Aroldis suba, tendremos más gente en las tribunas'''.

Pero ni siquiera la asombrosa recta del prodigio cubano pudo hacerlo.

Los Rojos están a punto de clasificarse a los playoffs por primera vez en 15 años, pero han tenido dificultades para atraer aficionados. La concurrencia en su estadio ha aumentado a 4,000 por juego, pero igual siguen entre los últimos de la Liga Nacional.

No son los únicos. Atlanta, San Diego y Tampa Bay andan mal en cuanto a venta de entradas en momentos que acarician el pase a los playoffs.

Al iniciar la jornada del jueves, los cuatro podrían avanzar a los playoffs ya sea como campeones de división o con el wild card. Ninguno de los cuatro pasaba del noveno lugar en concurrencia en sus ligas.

  San Diego puede ir a los playoffs por primera vez en cuatro años, pero está undécimo en concurrencia, 26,038 por partido. El año pasado, los Padres tuvieron a 23,735 por juego.

  Los Rojos están en el sitio 12 con 25.379 por juego, un aumento con respecto a los 21,579 del año pasado, pero de todas formas una decepción. Apenas vendieron 12,061 entradas, su menor cantidad del año, cuando el 13 de septiembre garantizaron su primera campaña con récord positivo en 10 años.

  Los Rays han protagonizado una pulseada con los Yankees en el Este de la Liga Americana a lo largo de la temporada, pero la asistencia ha ido marcha atrás. Tampa Bay vende 23,081 entradas por juego, en baja con respecto a la cifra de 23,147 del año pasado. Eso los pone novenos en la Liga Americana.

  Atlanta marcha segundo en el Este de la Nacional y lidera el wild card con medio juego de diferencia sobre San Francisco. En la última campaña de Bobby Cox, los Bravos han tenido un leve repunte en la venta de boletos. Promedian 30,042 por partido, arriba de los 29,304 del 2009.

Cada club tiene diferentes características. Los Rays tienen una añeja de historia de no llenar su estadio. Los Rojos vienen de varias temporadas mediocres. San Diego y Atlanta comenzaron el año sin grandes expectativas.

Hay un denominador común.

"Con la situación económica que hay, se entiende que no todos pueden darse el lujo de ir a un juego'', comentó LeCure.

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