Béisbol

Una pieza valiosa de los Marlins

Para Edwin Rodríguez el jugador más valioso de su equipo no es Hanley Ramírez. Tampoco el lanzallamas Josh Johnson. Y ni siquiera es un pelotero titular.

Es Emilio Bonifacio la pieza insustituible para el dirigente boricua de los Marlins de Florida.

"Me siento muy orgulloso de que Edwin piense de esa manera. Creo que es por la gran utilidad que me dio el año pasado. Cada vez que necesitaba a alguien ahí estaba yo de forma disponible", señaló.

Pero el dominicano quiere ser más que un utility, y desea que su fama de ser uno de los hombres más rápidos del béisbol se expanda a más.

"Sé que la velocidad es lo que me caracteriza, pero también quisiera que se hablara de mí como un buen bateo y de mi buena defensiva, e incluso me gustaría otra vez ser un jugador de todos los días, aunque por ahora sé que eso no depende de mí'', reveló Bonifacio.

Y para ello estuvo trabajando en la liga invernal de su país, en la República Dominicana, con el conjunto de los Tigres de Licey, con los que tuvo una actuación eficiente.

Bonifacio dejó promedio de bateo de .271, pero la cifra más llamativa para los Marlins fue su porcentaje de embasamiento de .344.

"Este año me enfoqué en tratar de estar más en base. Estuve trabajando en el conteo y tocando mucho la pelota, especialmente hacia el shortstop'', informó. "La idea es que acá también sea más paciente, trabaje más en la cuenta y así me pueda embasar más''.

En la pasada campaña, Bonifacio dio una muestra de más paciencia en el plato en comparación al 2009. Según Fangraphs, el utility tuvo en el 2010 un promedio de 4.08 de pitcheos vistos por aparición, mientras que en la contienda previa su media fue de 3.82.

Eso se reflejó en el número de boletos ya que el 8.5 por ciento de sus apariciones terminaron en bases por bolas, mientras que un año antes el número había sido de 6.7.

Según Baseball-Reference, el 2010 se puede considerar el mejor año hasta ahora de Bonifacio en su corta trayectoria en la gran carpa.

"Quiero seguir mejorando. La idea también será bajar los ponches y eso seguro me permitirá estar más en las bases", dijo Bonifacio, quien finalizó con un ponche cada 4.78 viajes al home.

Pero mientras se concentra en elevar su ofensiva, el jugador de 25 años sabe que por ahora es la versatilidad lo que se ha convertido en su mejor arma para mantenerse en la gran carpa.

"Sé que voy a tener muchas oportunidades de jugar. En los juegos en la Nacional hay muchas sustituciones y cambios durante los juegos y eso me va a favorecer a mí'', sentenció Bonifacio, quien en su vestuario mantiene tres guantes -uno de jardinero, otro de campocorto y segunda base y otro de antesalista-, una prueba fehaciente de su capacidad para defender cualquier pedazo del terreno.

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