Béisbol

Defensa de altos quilates

The Florida Marlins' Matt Dominguez watches his two run homer in the second inning of the game with the St.Louis Cardinals at Roger Dean Stadium in Jupiter on February 28,2011.
The Florida Marlins' Matt Dominguez watches his two run homer in the second inning of the game with the St.Louis Cardinals at Roger Dean Stadium in Jupiter on February 28,2011. Miami Herald Staff

JUPITER, Florida -- A diferencia de la gran mayoría de muchachos que juega pelota, Matt Dominguez prefirió de niño perseguir la bola antes que castigarla con un bate.

En el patio de su casa en Los Angeles capturaba la esférica una y otra vez, sin que por su cabeza siquiera se asomara la idea de que serían aquellas tardes las que forjarían una defensiva, que hoy y pese a que nunca ha jugado un inning en las Grandes Ligas, se adjetiva como de Guante de Oro.

"Mi papá me conectaba muchos rollings y me gustaba capturar la pelota. Cuando él no estaba, sencillamente la lanzaba contra la pared y la atrapaba. Me gustaba eso más que batear'', dijo Dominguez, quien llegó por primera vez al spring training con la posibilidad de ganarse un puesto no sólo en el roster inaugural de los Marlins de Florida sino también la titularidad en la tercera almohadilla.

Aunque no habla una palabra de español, Matt tiene vínculos insoslayables con Cuba y el béisbol, puesto que su papá, Fernando, vivió los primeros 12 años de su vida en Morón, en la provincia de Ciego de Avila.

"De ahí se vino para Estados Unidos, pasó dos semanas en Miami y luego se mudó para California'', señaló el joven de 21 años, cuyo tío es Gus Dominguez, el famoso agente de peloteros que estuvo en prisión por ayudar a algunos jugadores cubanos a salir de la isla.

Fernando y Gus no fueron los únicos miembro de la familia que ayudaron a forjar el futuro de Matt como pelotero. Sus mismos hermanos, ambos mayores, allanaron el camino jugando cada tarde en el patio de la casa.

"Crecí jugando pelota y desde niño siempre quise ser pelotero. Este es un sueño hecho realidad'', aseguró Matt, quien tiene un hermano -Jason- que lanzó por dos años en las Ligas Menores en el sistema de granjas de los Astros de Houston.

El sueño fue creciendo en el high school y en el 2007 dio un paso más hacia su capitalización al ser tomado en el draft por los Marlins, en donde rápidamente se erigió como uno de los prospectos más pulidos de la organización, pese a que no jugó a nivel universitario.

"Con cada año que ha pasado dentro del equipo, Matt ha ido mejorando'', analizó el mánager Edwin Rodríguez.

Especialmente su guante.

"Siento que estoy listo para jugar en las Grandes Ligas'', dijo Dominguez, cuya defensiva ha sido comparada con la de Brooks Robinson, considerado uno de los mejores antesalistas de la historia.

Pero Dominguez también espera ganarse el reconocimiento con el bate, especialmente desde que le informaron a mediados de noviembre que recibiría la oportunidad para ser el titular de la tercera base.

"Por eso estuve trabajando mucho en mi swing'', sentenció.

Dominguez no es considerado una gran amenaza con el madero, pero a finales de la pasada campaña con el Jacksonville, sucursal Doble A del club, sí mostró que podía serlo. Entre agosto y septiembre promedió .301 y fue clave en el título que lograron los Suns en la Liga del Sur.

"Trabajé con el coach de bateo John Malee y cambié algunas cosas en mi forma de pararme en el plato durante la segunda mitad de la temporada pasada y desde entonces siento que mi swing está bien. Me siento cómodo y listo para ver algunos pitcheos'', apuntó.

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