Béisbol

Un Panda gigante

PABLO SANDOVAL se presentó esta primavera con una nueva silueta para deleite de San Francisco.
PABLO SANDOVAL se presentó esta primavera con una nueva silueta para deleite de San Francisco. Getty Images

Lo primero que llama la atención de Pablo Sandoval es su silueta.

El venezolano no es el mismo Panda que cautivó a los aficionados de San Francisco y a sus compatriotas en el 2009.

"Soy el mismo Panda, aunque ya no me canso tan rápido como antes'', advirtió con una sonrisa Sandoval en el clubhouse de los Gigantes en el Scottsdale Stadium, cuartel del entrenamiento primaveral del conjunto californiano.

Pero Sandoval es otro. Atrás quedaron 41 libras de sobrepeso, y aunque todavía no exista la tentación de calificarlo como flaco, el cambio en su cuerpo es notable.

"Ahora me quedan bien algunos pantalones que tenía años sin ponérmelos'', admitió el toletero zurdo quien está pesando en este momento 239 libras, luego de que su cuerpo se expandiera hasta las 280 apenas unos meses atrás.

Pero el Panda no realizó el trabajo más duro de su vida por cuestión de moda, sino para lo que consideró el rescate de su carrera.

‘‘Todo comenzó en la pasada Serie Mundial cuando veía que no jugaba. Ahí comprendí que tenía que ponerme una meta y que debía hacer un cambio en mi carrera'', señaló Sandoval, quien perdió la titularidad de la antesala de los Gigantes para la postemporada.

Por ello no saboreó de la misma forma la conquista de San Francisco.

"No fue lo mismo. Me alegré y estoy contento, pero no satisfecho'', sentenció el venezolano.

Unos días después de concluir el Clásico de Otoño, el 18 de noviembre para ser exactos, empezó la transformación de Pablo Sandoval.

La pérdida de peso no encierra ninguna fórmula mágica, y Sandoval comprendió que existe un sólo camino para ello.

El carabobeño combinó una rigurosa dieta con un plan de ejercicios digno de un soldado que se prepara para afrontar una dura guerra. Redujo el carbohidrato y las porciones e incrementó el consumo de proteína e incluyó en su plan de ejercicios el entrenamiento que realizan los running backs del football, además de practicar atletismo de pista y campo y natación.

"Ha sido una de las cosas más difíciles que he hecho. No fue nada fácil, pero tuve una mentalidad fuerte y lo hice con el corazón en la mano'', reconoció Sandoval, quien así espera dejar atrás lo que fue la contienda del 2010 en la que bateó para .268 con 13 jonrones y tuvo un porcentaje de embasamiento combinado con el slugging (OPS) de .732

Por ahora, en estos primeros juegos de la primavera, el bate de Sandoval se ve más parecido al del 2009 -cuando conectó para .330 con 25 jonrones y tuvo OPS de .943- que el del 2010.

Sin incluir el encuentro del miércoles, tenía seis hits -incluyendo dos jonrones y dos dobles- en 13 turnos con seis impulsadas.

"Siento la diferencia no sólo con el bate. También como estoy corriendo las bases y también como estoy jugando la defensiva. Tengo más alcance. El brazo ha cambiado y hasta mi mentalidad también'', aseveró. "No quiero dar pronósticos, pero sí estoy pensando en números grandes''.

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